En uno de los ecosistemas más emblemáticos y biodiversos del planeta, un grupo de niñas galapagueñas de entre 8 y 12 años está dando pasos firmes hacia la conservación de su hogar. Se trata de “Chicas con Agallas”, un programa que busca formar a la nueva generación de líderes ambientales en las islas, motivándolas a conocer, valorar y proteger su entorno natural.
Impulsado por Metropolitan Touring, Finch Bay Galápagos Hotel, la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) y el Galápagos Conservation Trust, este proyecto ofrece a las participantes una experiencia educativa transformadora. A través de actividades prácticas en manglares, playas y arrecifes —verdaderas aulas vivas— las niñas desarrollan habilidades científicas, fortalecen su autoestima y se convierten en agentes de cambio para su comunidad.
Uno de los factores principales que distingue al programa, es el relacionamiento que tienen las niñas con mujeres científicas de Ecuador y de otras partes del mundo, quienes comparten con ellas sus experiencias, investigaciones y desafíos. En un contexto global donde solo el 24% de los empleos en ciencia y tecnología son ocupados por mujeres, ver investigadoras liderando proyectos en sus propias islas se vuelve un ejemplo poderoso.
En su tercera sesión, “Chicas con Agallas” exploró la Playa de los Alemanes y los senderos de Punta Estrada, donde las niñas aprendieron a identificar manglares, comprender su papel ecológico y entender cómo estos ecosistemas sostienen la vida marina y contribuyen a su bienestar.
El programa también aborda retos personales. Muchas participantes enfrentan miedos profundos, como el temor al mar. Es el caso de María, una niña de Santa Cruz que al inicio no se atrevía a acercarse al agua. Hoy, gracias al acompañamiento paciente de su profesora —una bióloga marina apasionada—, María es la primera en lanzarse al agua, maravillada por la vida submarina que antes evitaba.
“Chicas con Agallas” se consolida como una red de aprendizaje, empoderamiento y sororidad, donde cada niña comprende que su formación, el valor para enfrentar sus miedos y su compromiso con la conservación serán fundamentales para proteger la riqueza natural de su lugar de origen.


