Brasil anunció una nueva estrategia de seguridad pública con inversión récord para fortalecer operativos, modernizar cárceles y enfrentar a organizaciones criminales.
l Gobierno de Brasil, encabezado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó este martes 12 de mayo de 2026, en Brasilia, un programa nacional de seguridad pública que destinará 11.000 millones de reales (2.000 millones de dólares) para reforzar el combate al crimen organizado, modernizar el sistema penitenciario y fortalecer las investigaciones policiales.
Plan federal para reforzar la seguridad
El anuncio se realizó en el Palacio de Planalto y forma parte de una estrategia federal orientada a mejorar la capacidad operativa de las fuerzas de seguridad frente al crecimiento de estructuras criminales que operan en distintos estados del país.
De acuerdo con el Gobierno brasileño, cerca de 1.000 millones de reales (190 millones de dólares) serán ejecutados antes de diciembre. Los recursos estarán dirigidos a la adquisición de equipos tecnológicos y de inteligencia.
Tecnología y control penitenciario
El programa contempla la compra de drones, escáneres corporales, detectores de metales, bloqueadores de señal de telefonía celular, máquinas de rayos X, radares, equipos de rastreo de ADN y vehículos especializados.
Las autoridades precisaron que estos equipos serán utilizados para fortalecer operativos policiales, mejorar el control en centros penitenciarios y optimizar la capacidad investigativa de las instituciones federales y estatales.
Uno de los ejes principales es el combate directo contra dos de las mayores organizaciones criminales del país: el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV), señalados por las autoridades como estructuras con alta capacidad logística y financiera.
Cooperación internacional y control financiero
Durante el acto oficial, Lula señaló que abordó la lucha contra el crimen organizado con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante su reciente visita a Washington.
El mandatario explicó que entre los temas discutidos estuvo la cooperación internacional para frenar el tráfico ilegal de armas y el lavado de activos, dos de los mecanismos señalados por las autoridades brasileñas como fuentes de financiamiento de organizaciones criminales.
El Gobierno indicó que el programa priorizará la asfixia financiera de estas redes mediante nuevas herramientas de inteligencia y cooperación institucional.
Debate político y seguridad pública
El lanzamiento ocurre en un contexto de discusión política sobre seguridad pública en Brasil, un tema que ha cobrado relevancia nacional en medio del aumento de operativos contra organizaciones criminales.
Durante la presentación, el vicepresidente Geraldo Alckmin destacó la necesidad de fortalecer a las instituciones policiales y consolidar políticas públicas de prevención y control.
El Ejecutivo aseguró que la estrategia busca fortalecer la capacidad del Estado para responder a amenazas criminales mediante inversión tecnológica, inteligencia y cooperación interinstitucional.


