Expertos advierten que el fenómeno podría llegar antes de lo previsto. En Ecuador se esperan lluvias intensas, mientras Colombia alerta sobre sequías y déficit hídrico.
Aumenta la alerta climática por el fenómeno de El Niño. Una anomalía en la temperatura del mar señala que podría llegar antes de lo previsto. En Ecuador, los estragos se traducirían en fuertes precipitaciones, mientras que en Colombia las autoridades ya advierten sobre posibles sequías.
El fenómeno de El Niño estaría evolucionando más rápido de lo esperado. The Washington Post y otros medios internacionales han publicado en las últimas horas gráficos e imágenes que ilustran el posible desarrollo de este evento climático en los próximos meses.
El diario estadounidense incluso hizo una comparación con el Súper Niño de 1877. La temperatura del mar está cambiando de forma similar a la registrada ese año. Hoy se habla de anomalías en el océano Pacífico, algo que ha generado una alerta climática global.
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de EE. UU. (NOAA) ya indicó que existe un 82 % de probabilidad de que El Niño se desarrolle entre mayo y julio de este año.
Sin embargo, los expertos aclaran que un fenómeno fuerte en el Pacífico no necesariamente implica impactos catastróficos para Ecuador.
“No necesariamente el hecho de que tengamos un fenómeno de El Niño muy fuerte en alguna parte del océano Pacífico significa que vamos a tener impactos catastróficos o muy fuertes en Ecuador”, explica José Santos, consultor en estudios del clima.
Los eventos de El Niño de alta intensidad suelen ocurrir cada 10 o 15 años. El último se registró entre 2015 y 2016. Por ello, Santos considera que las autoridades deben tomar medidas de prevención desde ahora.
“Como nosotros sabemos, en diciembre las aguas normalmente aumentan la temperatura y por eso comienza nuestro invierno. Entonces, lo que hace el fenómeno de El Niño es sumarse y provocar lluvias mucho más intensas de lo normal para esa época”, agregó Santos.
El experto señala que estos estragos también suelen registrarse en países vecinos como Perú y Colombia.
De hecho, este último país ya emitió una alerta a la ciudadanía ante el incremento de las temperaturas máximas del aire y el posible déficit hídrico.


