Más de 36 mil personas asistieron al primer concierto del artista británico en el país, en una presentación marcada por la emoción, los recuerdos y una conexión total con el público ecuatoriano.
El estadio Olímpico Atahualpa de Quito vivió una de las noches musicales más importantes de los últimos años con el esperado debut de Ed Sheeran en Ecuador.
El cantante británico se presentó este sábado 23 de mayo como parte de su gira mundial «Loop Tour 2026», reuniendo a más de 36 mil asistentes que corearon cada canción durante un espectáculo que se extendió por casi tres horas.
Pero detrás del artista que hoy llena estadios y acumula millones de reproducciones existe una historia marcada por el rechazo, la perseverancia y la música.
Del bullying y la tartamudez a los escenarios más grandes del mundo
Mucho antes de convertirse en una de las figuras más importantes del pop mundial, Ed Sheeran enfrentó una infancia complicada. El cantante sufrió bullying por su tartamudez y por su apariencia física, especialmente por ser pelirrojo.
En varias entrevistas, el artista ha contado que llegó a perder parcialmente la audición de un oído tras recibir golpes cuando era niño.
A los 16 años decidió mudarse a Londres persiguiendo el sueño de vivir de la música. Durante esa etapa tocaba en pequeños bares y locales prácticamente vacíos, donde en ocasiones recibía apenas 20 dólares por presentación.
Hoy, años después, el mismo joven que luchó contra la inseguridad y el rechazo terminó cantando frente a miles de personas en Ecuador.
Quito se encendió con el debut del británico
La jornada musical arrancó a las 20h00 con la presentación del artista ecuatoriano Dicapo, acompañado por la cantautora Do Blanco.
El guayaquileño apareció en escena con una camiseta que decía «I am the Ecuadorian dream (Soy el sueño ecuatoriano)», despertando los primeros aplausos de la noche.
Sin embargo, el momento más esperado llegó cerca de las 21h00, cuando Ed Sheeran sorprendió ingresando desde una tarima ubicada en medio de la cancha y no desde el escenario principal.
La reacción del público fue inmediata. Gritos, flashes de celulares y ovaciones acompañaron las primeras canciones del show.
«Es mi primera vez en Quito, Ecuador. Muchas gracias por recibirme», expresó el cantante ante la multitud, confesando además que había aprovechado los días previos para recorrer varios lugares del país.
Una noche de emociones y clásicos
El concierto estuvo acompañado por una producción visual de gran nivel, con dos escenarios, efectos especiales, proyecciones y momentos de pirotecnia que mantuvieron encendido al Atahualpa.
A diferencia de otros artistas, Sheeran mantuvo un formato cercano y dinámico, moviéndose constantemente entre las plataformas e interactuando con el público.
También estuvo acompañado por músicos en vivo con instrumentos como violín y acordeón, lo que dio un toque diferente a varias interpretaciones.
Canciones como Photograph, Perfect y Thinking Out Loud se transformaron en algunos de los momentos más emotivos de la noche, con miles de asistentes cantando al mismo tiempo.
El cierre llegó con Shape of You, tema que hizo estallar nuevamente el estadio antes de la despedida final.
Un guiño especial a Ecuador
En los últimos minutos del espectáculo, Ed Sheeran volvió a sorprender al público al aparecer usando una camiseta con los colores de la bandera ecuatoriana.
El gesto desató una nueva ovación en el estadio y selló una conexión especial con los asistentes ecuatorianos.
La visita del británico también generó movimiento turístico y comercial en la capital. Hoteles, restaurantes y servicios de transporte registraron alta demanda durante el fin de semana.
Incluso, antes del concierto, el cantante visitó un restaurante de comida ecuatoriana en Bellavista, donde probó platos tradicionales y productos nacionales.
Para facilitar la salida del público, el Metro de Quito extendió sus operaciones hasta la 01:00, mientras que el Trolebús y la Ecovía funcionaron hasta la medianoche.


