La Unión Europea podría presentar una propuesta legal para establecer una edad mínima de acceso a las redes sociales, como parte de una estrategia regional orientada a reforzar la protección de niñas, niños y adolescentes en entornos digitales.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, abrió la puerta a una posible regulación comunitaria durante una intervención en Copenhague, donde advirtió sobre los riesgos asociados al uso de plataformas digitales por parte de menores de edad. Entre las preocupaciones mencionadas constan los diseños adictivos, el ciberacoso, la ansiedad, la falta de sueño y otros efectos vinculados al uso intensivo de redes sociales.
La propuesta aún no ha sido presentada formalmente, pero podría avanzar bajo el concepto de “retrasar” el acceso de los niños y adolescentes a las redes sociales mediante una edad mínima común para los países del bloque. La Comisión Europea mantiene un panel de expertos que evalúa medidas de protección infantil en línea y cuyas recomendaciones podrían servir de base para una iniciativa legislativa en los próximos meses.
El debate se produce en medio de una presión creciente de varios Estados miembros para establecer reglas más estrictas frente al impacto de las plataformas digitales en la salud mental y el desarrollo de los menores. Países como Francia, Dinamarca y Grecia han impulsado discusiones sobre restricciones de edad y mecanismos de verificación para limitar el acceso temprano a redes sociales.
La discusión también se conecta con otras iniciativas europeas en materia digital. En noviembre de 2025, legisladores del Parlamento Europeo aprobaron una resolución no vinculante que planteó una edad mínima de 16 años para acceder a redes sociales, plataformas de video y chatbots de inteligencia artificial, con excepciones para adolescentes de 13 a 16 años que cuenten con autorización parental.
Además de una posible edad mínima, la Unión Europea estudia nuevas restricciones contra funciones consideradas adictivas o manipuladoras, como diseños que prolongan el tiempo de uso, publicidad dirigida a menores y mecanismos que incentivan la permanencia constante en las plataformas.


