El COE Cantonal permanecerá activo de forma permanente para coordinar tareas de prevención, mitigación, preparación y respuesta.
La resolución se adoptó durante la sesión desarrollada este miércoles 27 de mayo de 2026, en la que participaron representantes de Segura EP, el holding municipal, el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (INOCAR), el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI), la Prefectura del Guayas y delegados del Ministerio de Transporte y Obras Públicas.
La decisión ocurre luego de que la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos emitiera la Resolución Nro. SNGR-117-2026, mediante la cual declaró alerta amarilla preventiva en 17 provincias, 143 cantones y 491 parroquias del país consideradas altamente vulnerables ante posibles efectos asociados al fenómeno climático. Según los informes técnicos oficiales, la probabilidad de desarrollo de El Niño entre mayo y julio de 2026 alcanza el 82 %.
Además, las autoridades nacionales aclararon que esta declaratoria no constituye todavía una confirmación oficial del fenómeno de El Niño, sino una acción preventiva basada en análisis científicos nacionales e internacionales, así como en proyecciones del Comité Nacional ERFEN.
Guayaquil mantiene activo el COE de manera permanente
Durante la sesión, el gerente de Segura EP, Alex Anchundia, aseguró que el Municipio de Guayaquil mantiene una preparación constante frente a cualquier escenario climático adverso. Según indicó, existe una alta probabilidad de presencia del fenómeno; sin embargo, la intensidad todavía permanece bajo monitoreo técnico de los organismos especializados.
Anchundia destacó que todas las dependencias municipales trabajan articuladamente para ejecutar acciones preventivas y responder oportunamente en caso de emergencias. Asimismo, enfatizó que el COE Cantonal permanecerá activo de forma permanente para coordinar tareas de prevención, mitigación, preparación y respuesta.
Entre las principales resoluciones adoptadas por el organismo consta el fortalecimiento del trabajo con comités comunitarios, la actualización de planes de contingencia y la aplicación de protocolos de actuación en todas las direcciones municipales. De igual manera, se reforzará el monitoreo hidrometeorológico en sectores urbanos y rurales considerados críticos.
Las instituciones que integran las mesas técnicas de trabajo también deberán ejecutar sus respectivos planes de acción conforme evolucione el comportamiento climático. Esta disposición se alinea con los lineamientos nacionales emitidos por la Secretaría de Gestión de Riesgos para todos los Gobiernos Autónomos Descentralizados del país.
Obras preventivas y monitoreo en zonas vulnerables
El ingeniero Jaime Tapia, jefe de Preparación y Respuesta de Segura EP, informó que el Municipio ya ejecuta varias obras preventivas para minimizar posibles impactos. Entre las acciones realizadas constan la limpieza de canales, mantenimiento de sistemas de drenaje y monitoreo permanente de zonas susceptibles a inundaciones.
Asimismo, explicó que el cabildo mantiene vigilancia técnica constante en sectores históricamente afectados por lluvias intensas y acumulación de agua. Estas labores incluyen inspecciones periódicas de infraestructura hidráulica y seguimiento de niveles de ríos y esteros.
De acuerdo con información municipal, durante temporadas anteriores se entregaron kits de ayuda humanitaria a más de 1.000 personas afectadas por eventos climáticos. Además, actualmente existen ocho alojamientos temporales listos para recibir aproximadamente a 400 ciudadanos en caso de evacuaciones emergentes.
El plan de contingencia también contempla 26 espacios adicionales previamente identificados para albergar hasta 2.100 personas más. Paralelamente, el Municipio fortaleció a 255 comités comunitarios encargados de apoyar procesos de prevención y evacuación en sectores vulnerables.
Ecuador activa protocolos ante riesgo climático
La alerta amarilla declarada por el Gobierno Nacional incluye provincias de la Costa y Sierra ecuatoriana, entre ellas Guayas, Manabí, Los Ríos, El Oro, Esmeraldas, Santa Elena y Pichincha. Según la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, las zonas ubicadas bajo los 1.500 metros sobre el nivel del mar presentan mayor susceptibilidad histórica a inundaciones y movimientos en masa.
En paralelo, el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada mantiene el monitoreo permanente del comportamiento oceánico mediante estaciones ubicadas frente a la costa continental ecuatoriana. Los análisis buscan determinar la evolución de la temperatura superficial del mar y posibles alteraciones asociadas al fenómeno.
Los organismos técnicos nacionales e internacionales han advertido que las condiciones oceánicas y atmosféricas muestran señales compatibles con un eventual desarrollo de El Niño durante el segundo semestre de 2026. Sin embargo, los expertos insisten en que todavía resulta prematuro confirmar su magnitud definitiva.
Frente a este escenario, el Gobierno Nacional dispuso que los municipios y prefecturas fortalezcan capacidades operativas, actualicen planes de contingencia y ejecuten acciones preventivas prioritarias en un plazo de 30 días.
Coordinación institucional y gestión basada en evidencia
El COE Cantonal de Guayaquil enfatizó que la coordinación interinstitucional será fundamental para enfrentar cualquier eventualidad derivada del fenómeno climático. Por ello, se mantendrá comunicación permanente con el Gobierno Nacional para el despliegue de maquinaria y atención de puntos críticos en la red vial y zonas vulnerables.
Además, la Gerencia de Gestión de Riesgos de Segura EP asumirá la coordinación integral de las mesas técnicas y realizará evaluaciones periódicas sobre el cumplimiento de las acciones preventivas. Los informes servirán para ajustar estrategias conforme evolucionen los reportes meteorológicos y oceanográficos.
Otro de los componentes prioritarios será la comunicación con la ciudadanía. El Municipio continuará difundiendo información preventiva y mantendrá habilitado un geoportal actualizado donde los habitantes podrán consultar zonas de riesgo, rutas de evacuación y puntos seguros.
Finalmente, las autoridades coincidieron en que la planificación anticipada, las decisiones sustentadas en evidencia técnica y la participación comunitaria permitirán reducir impactos y proteger a la población. Guayaquil, una de las ciudades históricamente más vulnerables frente al fenómeno de El Niño, apuesta nuevamente por la prevención para evitar escenarios críticos como los registrados en eventos climáticos pasados.


