Una investigación internacional publicada en Scientific Data (Nature Portfolio) acaba de revelar que los bosques nublados del Chocó Andino esconden una dimensión de biodiversidad que hasta ahora permanecía invisible para la ciencia. Gracias al uso de tecnologías de secuenciación masiva de ADN, científicos registraron en la Reserva Mashpi-Tayra organismos que nunca antes habían sido documentados, evidencia de que una parte importante de la biodiversidad del planeta sigue sin ser descrita.
El proyecto formó parte del Global Malaise Trap Program, una iniciativa científica liderada por el Centre for Biodiversity Genomics de la Universidad de Guelph (Canadá), que reúne cerca de 50 países para estudiar cómo cambian las comunidades de artrópodos mediante tecnologías de secuenciación masiva de ADN. En Ecuador, el estudio fue liderado por el Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO), en colaboración con la Reserva Mashpi-Tayra, investigadores nacionales e internacionales y diversas instituciones académicas.
Como parte de una investigación que analizó 952.087 especímenes en diez sitios de Ecuador, Costa Rica y Panamá, los científicos identificaron 45.812 unidades genéticas (BINs). Solo en la Reserva Mashpi-Tayra se registraron más de 8.000 unidades genéticas, de las cuales 7.850 fueron exclusivas del sitio, superando los registros documentados en Guanacaste (Costa Rica) y cuadruplicando los de Barro Colorado (Panamá), dos de los bosques tropicales más estudiados del continente.
Durante un año de monitoreo en la reserva se recolectaron miles de muestras de insectos, arácnidos y otros artrópodos utilizando trampas estandarizadas. Posteriormente, cada organismo fue analizado mediante DNA Barcoding, una tecnología que permite identificar especies a partir de pequeñas secuencias de ADN, incluso cuando son microscópicas o aún no han sido descritas científicamente. Este proceso permitió registrar organismos que antes permanecían invisibles para la investigación tradicional, abriendo nuevas oportunidades para comprender la evolución y conservación de estos ecosistemas.
Los datos generados fueron incorporados a la plataforma internacional Barcode of Life Data Systems (BOLD), quedando disponibles en acceso abierto para investigadores de todo el mundo. Este aporte fortalece el conocimiento sobre la biodiversidad del Chocó Andino y consolida a Mashpi-Tayra como una de las estaciones de investigación biológica más activas del Ecuador, con 26 especies nuevas para la ciencia descubiertas y más de 70 publicaciones científicas desarrolladas desde la creación del proyecto.
Este hallazgo coincide con el octavo aniversario de la declaratoria del Chocó Andino como Reserva de Biósfera de la UNESCO y reafirma el papel de Mashpi-Tayra como un laboratorio natural donde la conservación, la investigación científica y el turismo sostenible trabajan de manera articulada para revelar y proteger formas de vida que hasta hace poco permanecían desconocidas.
¿QUÉ HACE ÚNICA A MASHPI?
- Su ubicación combina gradientes altitudinales, alta humedad y aislamiento biológico, condiciones que favorecen la evolución de especies únicas.
- Mashpi mantiene un equipo residente de biología y una red permanente de alianzas con instituciones científicas nacionales e internacionales.
- El modelo de turismo regenerativo de Mashpi Lodge financia la conservación, la investigación científica y el monitoreo ecológico de largo plazo.


