La FIFA anunció que no continuará con el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una propuesta impulsada por su presidente, Gianni Infantino, que contemplaba la creación de una nueva empresa para concentrar las operaciones comerciales y la organización de sus principales torneos. La decisión fue adoptada después de que la iniciativa generara una fuerte división entre las asociaciones nacionales y las confederaciones del fútbol mundial.
El proyecto planteaba establecer una subsidiaria controlada por la FIFA, valorada inicialmente en USD 20.000 millones, y permitir que inversionistas externos adquirieran participaciones minoritarias de hasta el 20 %. Con esta operación, el organismo esperaba captar hasta USD 4.200 millones para ampliar sus programas de desarrollo y elevar los recursos entregados a sus 211 asociaciones miembro.
Entre los beneficios propuestos constaba la entrega opcional e inmediata de hasta USD 20 millones por federación para proyectos especiales, además de incrementar de USD 8 millones a USD 20 millones los fondos regulares del programa FIFA Forward para el período 2027-2030. Infantino defendió la iniciativa como una “oportunidad de oro” para construir más canchas, fortalecer selecciones, apoyar a jóvenes futbolistas e invertir en el fútbol femenino.
Sin embargo, la propuesta encontró una fuerte resistencia. La Concacaf y sus 41 federaciones rechazaron el proyecto al cuestionar la falta de un proceso adecuado, el reducido tiempo otorgado para analizarlo y la ausencia de una revisión previa por parte de los organismos de gobierno de la FIFA. También pusieron en duda la necesidad de recurrir a capital privado después de los elevados ingresos generados por el último Mundial. La oposición se extendió a la UEFA y a la Confederación Asiática de Fútbol, mientras desde Europa surgieron advertencias de un posible boicot a futuras competiciones.
“Tras escuchar cuidadosamente todas las opiniones, se ha hecho evidente que el proyecto ha generado divisiones”, expresó Infantino en un comunicado. El dirigente aseguró que el propósito de la FIFA es “unir y mejorar” el fútbol, por lo que confirmó que la propuesta no avanzará. Añadió que convocará a las confederaciones, federaciones y demás actores durante los próximos días para buscar nuevas alternativas destinadas a fortalecer el desarrollo del deporte, especialmente en los países que requieren mayor apoyo económico.


