El Gobierno de Italia anunció la suspensión temporal de la libre circulación contemplada en el espacio Schengen con España, después de la llegada masiva de decenas de miles de migrantes a Ceuta desde Marruecos. La medida, prevista inicialmente por un mes, implica el restablecimiento de controles de identidad y pasaportes para determinados viajeros que lleguen desde territorio español por vía aérea o marítima.
La decisión adoptada por el Ejecutivo de la primera ministra Giorgia Meloni estará dirigida principalmente a los ciudadanos de países no pertenecientes a la Unión Europea y no restringirá la movilidad de los ciudadanos comunitarios. Roma justificó la medida como una acción extraordinaria para proteger la seguridad nacional y evitar posibles desplazamientos irregulares desde España hacia otros países europeos.
La crisis se desató luego de que alrededor de 60.000 personas atravesaran en pocas horas la frontera entre Marruecos y Ceuta, una cifra equivalente a gran parte de la población de la ciudad autónoma española. Las autoridades reportaron al menos 57 fallecidos, principalmente por ahogamiento o durante las aglomeraciones registradas en los pasos fronterizos. España informó posteriormente que más de 48.000 migrantes habían retornado a territorio marroquí.
El Gobierno español desplegó efectivos militares y policiales para recuperar el control de la frontera, mientras el presidente Pedro Sánchez calificó la entrada masiva como una vulneración de la integridad territorial de España. Madrid sostuvo que organizaciones dedicadas al tráfico de personas difundieron información falsa para incentivar los cruces y defendió la coordinación mantenida con Marruecos y la agencia europea Frontex.
La medida italiana provocó tensiones diplomáticas. El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, convocó al embajador de Italia para expresar el rechazo de Madrid, que acusó al Gobierno de Meloni de actuar con falta de solidaridad y utilizar políticamente la emergencia. Otros países europeos también reforzaron sus controles fronterizos, mientras la Comisión Europea ofreció apoyo operativo a España y pidió preservar la integridad del espacio Schengen.


