El Gobierno de El Salvador, a través de la Dirección General de Protección Civil, declaró este martes la alerta máxima en la totalidad del territorio nacional como respuesta a la severa sequía atribuida al impacto del fenómeno climático de El Niño.
La medida institucional se adopta ante la drástica disminución en los caudales de las fuentes hídricas, la pérdida sistemática de cultivos agrícolas y el registro de temperaturas récord que afectan a la población en las distintas regiones del país centroamericano.
De acuerdo con el reporte técnico proporcionado por las autoridades de Protección Civil, la declaratoria de emergencia dispone la activación inmediata de protocolos de monitoreo continuo sobre las cuencas de agua y las zonas de producción agropecuaria.
El Salvador atraviesa desde ya una grave sequía
Asimismo, las dependencias estatales tienen la instrucción prioritaria de identificar a las comunidades rurales y urbanas que se encuentran en condición de vulnerabilidad crítica para abastecerlas del recurso hídrico, al tiempo que se reforzó la vigilancia epidemiológica ante el eventual incremento de enfermedades asociadas al desabastecimiento de agua limpia y a las altas temperaturas.
El fenómeno meteorológico de El Niño constituye un evento de origen natural caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales en el Océano Pacífico ecuatorial central y oriental. Este patrón genera variaciones sustanciales en la circulación atmosférica global, alterando el régimen de precipitaciones y desatando periodos prolongados de aridez en la región del Istmo.
Expertos y organismos de seguimiento climático señalan que el evento actual se perfila como uno de los episodios de mayor intensidad documentados en los registros meteorológicos recientes.
Reservas de almacenamiento en los embalses nacionales.
Las severas condiciones climáticas han ocasionado afectaciones directas al sector primario salvadoreño, donde la escasez prolongada de lluvias comprometió las cosechas de granos básicos y redujo las reservas de almacenamiento en los embalses nacionales.
Ante este escenario de variabilidad climática extrema, los organismos gubernamentales mantendrán los operativos de control, la distribución estratégica de agua mediante camiones cisterna y la asistencia técnica a los productores locales para mitigar el impacto socioeconómico generado por el fenómeno natural en todo el país.


