La inminente llegada de Marcelo Muñeco Gallardo a la selección de Ecuador genera expectativa, pero también abre preguntas sobre el proyecto que acompañaría al entrenador argentino.
Se prevé que la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) concrete la contratación del adiestrador de 50 años en esta semana, pues, solo faltaría ultimar detalles.
En ese contexto, se consultó a los exseleccionados Ricardo Armendáriz, Ulises de la Cruz, Juan Carlos Burbano y Carlos Tenorio, quien es presidente de la Asociación de Futbolistas del Ecuador (AFE), sobre lo que podría representar la llegada del entrenador Albiceleste para la Tricolor. Esta sería su primera experiencia al frente de un combinado nacional.
La necesidad de definir al nuevo seleccionador también está marcada por el calendario de la Tricolor. Ecuador lleva casi dos meses sin entrenador desde la salida de Sebastián Beccacece y ya tiene programada una seguidilla de amistosos por Asia. El primer encuentro será el 24 de septiembre ante Corea del Sur; luego enfrentará a Japón el 1 de octubre, y cerrará la gira el 5 de octubre ante Panamá o Nueva Zelanda, también en territorio japonés.
Un entrenador con trayectoria, pero con un nuevo desafío
Los cuatro coinciden en reconocer la trayectoria del Muñeco, especialmente por su exitoso paso por River Plate. Gallardo cuenta con un amplio palmarés como entrenador: 15 títulos en su carrera, 14 de ellos con River Plate y uno con Nacional de Uruguay. Entre sus principales conquistas están dos Copas Libertadores, una Copa Sudamericana y tres Recopas Sudamericanas. Como jugador, también ganó ocho títulos con River Plate.
Armendáriz lo considera como “una buena opción, un técnico de primer nivel” que conoce “la idiosincrasia del futbolista sudamericano y sabe cómo tratar a los jugadores”.
Para él, esa es una ventaja del estratega en su relación con los seleccionados tricolores.
De la Cruz también destaca lo realizado por el argentino en River, aunque plantea una interrogante sobre la diferencia entre dirigir un club a estar al frente de una selección. “Hay mucho cambio en ser un entrenador de club, entrenador de selección que ya ha participado con experiencia en tipo de torneos, Copa América”, señala.
Además, Burbano pone el foco precisamente en esa adaptación al formato de una selección: “Creo que es distinto manejar un club que una selección, en una selección no hay mucho tiempo, hay que llegarle al jugador lo más pronto posible, ganarse al grupo, al equipo”.
Por otra parte, Tenorio considera que la experiencia de Gallardo debe ponerse al servicio de un objetivo mayor. “Eso tienes que transferirlo a un proyecto claro, a las intenciones de lo que se busca dentro del país”, manifiesta.
La nueva generación y la identidad que busca Ecuador
La posible llegada de Gallardo también coincide con una nueva etapa para la selección, con una generación de futbolistas que busca consolidarse en el ámbito internacional. Para De la Cruz, uno de los principales retos será construir una identidad de juego.
“Queremos identidad, queremos no ese juego defensivo, no lo que ya estamos aburridos. Ofensivo que le hace falta a esa selección”, afirma Ulises.
Tenorio menciona que Ecuador debe apuntar a algo más que conseguir una clasificación mundialista. “(El nuevo entrenador) Debe comprometerse a que tenemos que ser protagonistas allá, en una Copa América, tenemos que ir a los mundiales a competir, no a participar”, sostiene.
Burbano también considera importante que haya presencia ecuatoriana en el cuerpo técnico. “Ojalá algún ecuatoriano pueda ser parte del cuerpo técnico para dar una opinión y también para hacer un vínculo con los jugadores”, señala y considera que el próximo seleccionador deberá ampliar su seguimiento a todo el fútbol ecuatoriano y no limitarse a los jugadores que ya tienen mayor exposición.
Ricardo Armendáriz afirma que Gallardo “vendrá con un buen cuerpo de trabajo, que tendrá gente que conozca el medio ecuatoriano. Hay que apoyarlo”, expone.
El proyecto debe estar por encima del entrenador
Más allá del nombre de Gallardo, el Demoledor Tenorio considera que la “FEF debe establecer primero una planificación que marque el camino del fútbol ecuatoriano y que sirva como base para la elección del próximo seleccionador.”
También estima importante que la FEF y Liga Pro (instancia que organiza el campeonato ecuatoriano denominado comercialmente Liga Ecuabet) trabajen de manera conjunta en una planificación que vaya más allá de los intereses de ambas instituciones.
“La Liga Pro y la Federación, ahora que están entrando en ese diálogo, que no solamente armen un proyecto donde ellos dos protejan sus intereses, que sea un proyecto donde sea beneficiado el país”, añade Carlos.
Además, el dirigente de la AFE considera fundamental que no todo el trabajo de formación recaiga en un solo club como Independiente del Valle. “Estamos confundiendo el proyecto de IDV con el proyecto que debe hacer la Federación y el resto de los clubes. Todos los clubes deben tener un proyecto porque eso va a permitir que la selección se fortalezca”, indica.
Burbano también considera necesario que la llegada de un nuevo entrenador esté acompañada de una planificación que permita darle continuidad al proceso. “En una selección no hay mucho trabajo específico que supongo que él estará capacitado para hacerlo, habrá investigado, habrá estudiado también qué es lo que tiene que ser un seleccionador”, señala.
De la Cruz también plantea una interrogante sobre las condiciones en las que llegaría Gallardo, en caso de concretarse su contratación. “Viene agente libre o viene condicionado”, cuestiona el exseleccionado, al considerar que este aspecto también sería importante para conocer el margen que tendría el entrenador dentro del proyecto.
La expectativa no pasa únicamente por saber si Gallardo será finalmente el elegido. El desafío será definir qué proyecto tendrá Ecuador y qué papel tendrá el nuevo entrenador dentro de esa planificación, especialmente en el desarrollo y consolidación de la nueva generación de futbolistas.


