Mucho antes de convertirse en una golosina global, el cacao ya formaba parte de la vida de comunidades asentadas en lo que actualmente es Ecuador. Y miles de años después, el país no solo continúa cultivándolo: también transforma sus granos en chocolates reconocidos internacionalmente.
Este 13 de septiembre, Día Internacional del Chocolate, la historia permite mirar hacia Zamora Chinchipe para entender por qué Ecuador ocupa un lugar particular en el mundo del cacao.
Una investigación publicada en la revista científica Nature Ecology & Evolution identificó en el sitio arqueológico Santa Ana-La Florida, en Palanda, evidencias del uso de cacao de hace aproximadamente 5.300 años. Los investigadores encontraron tres pruebas independientes: granos de almidón, residuos de teobromina y ADN antiguo.
El hallazgo cambió la historia conocida del cacao
Durante años se consideró a Mesoamérica como el escenario inicial de la domesticación del cacao. Las evidencias encontradas en el sureste ecuatoriano obligaron a ampliar esa historia.
El estudio científico determinó que Santa Ana-La Florida contiene la evidencia más antigua identificada hasta entonces del uso de Theobroma cacao en América y señaló a la Alta Amazonía como el centro de domesticación más antiguo documentado.
La Unesco incorporó en 2026 al Paisaje Cultural Cacaotero Ecuatoriano en su Lista Indicativa de Patrimonio Mundial.
Así, cuando se habla de chocolate ecuatoriano, la historia comienza miles de años antes de la aparición de las actuales marcas y fábricas.
Del cacao ancestral a barras premiadas
Pero tener cacao de calidad no significa automáticamente producir el mejor chocolate. Entre el fruto y una barra intervienen la cosecha, fermentación, secado, tostado y el trabajo del chocolatero.
Ecuador comenzó a cerrar ese círculo: produce el grano y también desarrolla chocolates terminados capaces de competir internacionalmente.
La final mundial 2025 de los International Chocolate Awards, una de las competencias especializadas del sector, incluyó entre sus ganadores productos elaborados en Ecuador:
- Finca Manantiales obtuvo un bronce con una barra Dark Milk de 60%.
- Chocolates Bios consiguió otro bronce con una barra de 70% elaborada aprovechando también el mucílago del cacao.
El cacao ecuatoriano también aparece detrás de chocolates fabricados fuera del país. En esa misma final, la francesa Chocolaterie Morin consiguió una medalla de plata con su barra “Equateur Esmeralda LAIT 48%”, elaborada con cacao de origen ecuatoriano.
Un producto que ya mueve miles de millones
La dimensión actual del cacao ecuatoriano también se refleja en las exportaciones.
Según el Banco Central del Ecuador, en 2025 las ventas internacionales de cacao y elaborados alcanzaron un récord histórico de USD 4.668,3 millones.
Ese año Ecuador exportó 594.000 toneladas métricas, también el volumen anual más alto registrado para este grupo de productos.
El panorama cambió durante 2026. En el primer semestre, el Banco Central reportó una caída del 57% en el valor de las exportaciones de cacao y elaborados frente al mismo período del año anterior.
¿Qué tanto chocolate pedimos a domicilio los ecuatorianos?
Durante el último período de 2026, las compras de chocolate a través de PedidosYa registraron un crecimiento del 40%. Entre las distintas variedades disponibles, el clásico, chocolate blanco, con maní y semiamargo se posicionaron como los tipos de chocolate más elegidas por los usuarios, demostrando que, a la hora de darse un gusto, cada paladar tiene su favorito.
La presencia del chocolate también se extiende a una variedad de propuestas dentro de la plataforma: más del 20% de los comercios ofrecen productos o platos que contienen chocolate.
El chocolate ecuatoriano empieza en el territorio
La principal fortaleza de Ecuador está precisamente en esa cadena que conecta territorio, cacao y producto terminado.
Las condiciones de cultivo varían entre Costa, Amazonía, estribaciones andinas y otras zonas productoras, lo que permite obtener perfiles diferentes según el origen del grano.
Y la historia añade una dimensión difícil de replicar: en el mismo país que hoy exporta cacao y produce barras premiadas existen evidencias arqueológicas de que sus habitantes utilizaban este fruto hace más de cinco milenios.


