Las lluvias atípicas de septiembre activaron antes de tiempo la floración de los guayacanes en el bosque seco de Colimes, Guayas. El fenómeno, que normalmente ocurre entre finales de diciembre e inicios de enero, convirtió anticipadamente el paisaje en un atractivo turístico de flores amarillas.
El bosque seco de Colimes, en Guayas, se cubrió de amarillo unos tres meses y medio antes de lo habitual. Las lluvias registradas fuera de temporada alteraron el ciclo de los guayacanes y provocaron una floración anticipada asociada a las condiciones de El Niño.