El Pentágono confirmó que transmitirá en vivo la ejecución de Nidal Malik Hasan, exmayor y psiquiatra del Ejército estadounidense condenado por matar a 13 personas y herir a otras 32 durante un tiroteo en la base militar de Fort Hood, Texas, en 2009. La ejecución está programada para el 3 de diciembre de 2026, a las 13:00, hora local, aunque todavía podrían presentarse recursos judiciales que modifiquen la fecha.
Hegseth quiere que la ejecución pueda ser vista por el público
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmó este jueves 8 de octubre que la ejecución será pública porque, según expresó, las personas deben conocer las consecuencias de este tipo de crímenes. Poco después, funcionarios del Departamento de Defensa confirmaron a AP, Reuters y ABC News que el fusilamiento será transmitido por internet. El Pentágono todavía no ha informado qué plataforma utilizará ni cuáles serán las condiciones de acceso a la señal.
La decisión representaría un hecho excepcional en Estados Unidos. Si se ejecuta según lo previsto, será la primera ejecución realizada por las Fuerzas Armadas estadounidenses desde 1961 y el primer fusilamiento militar desde 1945. Además, medios estadounidenses señalan que no existe precedente de una ejecución legal estadounidense transmitida públicamente en directo por internet.
Trump aprobó la pena de muerte
El presidente Donald Trump aprobó el 2 de octubre la sentencia de muerte, una autorización necesaria dentro del sistema de justicia militar. Posteriormente, el secretario interino del Ejército, Adam Telle, ordenó que la ejecución se realice el 3 de diciembre en Fort Hood, la misma base donde ocurrió la masacre. El Ejército confirmó que Hasan será ejecutado mediante pelotón de fusilamiento.
Hasan fue declarado culpable en agosto de 2013 de los delitos relacionados con el ataque del 5 de noviembre de 2009, cuando abrió fuego contra militares y civiles que se encontraban en un centro de procesamiento de la base. Durante el juicio reconoció ser el autor del tiroteo y afirmó que buscaba impedir que soldados estadounidenses fueran enviados a combatir en Afganistán. Un jurado militar lo condenó posteriormente a muerte.
La transmisión genera cuestionamientos
El anuncio abrió un debate entre especialistas en derecho militar y organizaciones contrarias a la pena capital. Las regulaciones del Ejército establecen reglas específicas sobre quién puede presenciar una ejecución, mientras expertos cuestionaron que convertir el procedimiento en una transmisión masiva pueda entrar en tensión con esas normas y con principios relacionados con la dignidad del condenado. Otros defienden la difusión bajo el argumento de la transparencia pública.
Aunque el proceso de apelación dentro de la justicia militar ya concluyó —la Corte Suprema rechazó revisar el caso en marzo de 2025—, Hasan aún podría intentar presentar recursos ante tribunales federales civiles, por lo que la ejecución del 3 de diciembre todavía podría ser aplazada por una decisión judicial.


