Cinco centavos de dólar cambian la tarifa, pero también reabren una discusión que Quito arrastra desde hace años: cuánto deben pagar los usuarios y qué mejoras recibirán a cambio.
El Concejo Metropolitano de Quito trató este martes 8 de septiembre de 2026, en segundo y definitivo debate, la reforma que plantea que el pasaje de los buses urbanos pase de 0,35 centavos de dólar a 0,40.
El incremento está previsto para después del 31 de diciembre de 2026. Hasta entonces, el Municipio mantendrá una compensación para los transportistas.
El proyecto establece otros valores según el tipo de servicio y los recorridos.
Así cambian los valores de los pasajes
Para los buses urbanos convencionales y el Metrobús-Q, la tarifa planteada pasa de 0,35 centavos de dólar a 0,40.
Los buses eléctricos u otras unidades de bajas emisiones que sean calificadas técnicamente tendrán una tarifa de 0,45.
El cambio también alcanza a los recorridos rurales y combinados. En estos casos se establece una tarifa base de 0,40 y el valor aumenta según la distancia recorrida.
Algunos ejemplos:
- Entre los valores planteados constan 0,70 para Caspigasi-Miraflores
- 0,50 para Pomasqui-Miraflores.
- El recorrido El Quinche-Terminal La Ofelia será de 1,45 dólares.
- El Quinche-Río Coca y Las Palmeras costará 1,60 dólares.
Uno de los valores más altos corresponde a las rutas hacia el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre. Los recorridos Río Coca-Aeropuerto, Quitumbe-Aeropuerto y Carcelén-Aeropuerto están contemplados en 2,45 dólares.
La discusión: pagar más a cambio de un mejor servicio
El incremento genera cuestionamientos porque usuarios y concejales han puesto sobre la mesa una pregunta:
¿Qué cambiará en los buses cuando el pasajero empiece a pagar cinco centavos adicionales?
Durante las mesas de trabajo previas al segundo debate se expusieron problemas como:
- Incumplimiento de estándares de calidad.
- Buses que no respetan las paradas.
- Competencia entre unidades para captar pasajeros.
- Siniestros relacionados con exceso de velocidad.
- Irrespeto a semáforos y conducción bajo efectos del alcohol.
Los transportistas, por su parte, sostienen que el incremento debe ir acompañado de cambios en la operación. Jorge Yánez, representante del gremio, señaló a El Telégrafo que el proyecto incorpora mecanismos tecnológicos para fiscalizar las unidades y un plazo de ocho meses para implementar el Sistema Integrado de Recaudo.
Pabel Muñoz defiende la revisión de la tarifa
Al instalar la sesión, el alcalde Pabel Muñoz defendió el tratamiento del proyecto y recordó que otros municipios también han revisado sus tarifas. Además, señaló que el incremento no se trasladará inmediatamente al usuario, pues la compensación municipal se mantendrá hasta finalizar 2026.
El esquema contempla una compensación temporal de hasta USD 8.000 por cada unidad de transporte convencional. El mecanismo tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre.
El secretario de Movilidad, Álex Pérez, defendió previamente este desembolso al señalar que responde al desequilibrio provocado por el aumento de los costos de operación, especialmente del combustible. Según el funcionario, el diésel representa alrededor del 30% de los costos operacionales del transporte público.
Concejales y usuarios cuestionan el momento del incremento
Una de las voces contrarias es la del concejal Michael Aulestia. El edil cuestionó el uso de recursos públicos para compensar a los transportistas antes de verificar, según su criterio, el cumplimiento de estándares de calidad.
Por su parte, el concejal Andrés Campaña planteó otra lectura. Según su posición, la metodología nacional que se establezca deberá utilizarse en las próximas actualizaciones tarifarias, pero eso no significa necesariamente que el pasaje vuelva a aumentar inmediatamente.
Para quienes usan, a diario, el transporte público, como Magadalena Oña, el alza es «una desfachatez». La contadora de profesión vive en la Villaflora, en el sur de la urbe, y trabaja en el Tumbaco.
Ahora te asaltan en los buses que van por la Av. Simón Bolívar. Todos los días hay accidentes, y así nos suben el pasaje».
Para los pasajeros del sistema municipal (Trolebús, Ecovía y sus corredores) el incremento también genera molestias. Luis Almeida, estudiante universitario sostiene que:
Muchas veces el trole se daña, en la Ecovía te roban. Después de las 22:00 ya no hay estos buses… No piensan en la gente»
Está previsto que el alza se aplique desde enero de 2027.


