La Real Asociación Belga de Fútbol (RBFA) reaccionó con dureza a la decisión de la FIFA de declarar elegible al delantero estadounidense Folarin Balogun para el partido entre Estados Unidos y Bélgica, previsto para este lunes 6 de julio por los octavos de final del Mundial 2026. En un comunicado oficial, la federación belga aseguró estar “atónita” por la suspensión condicional concedida al jugador, expulsado en el encuentro anterior de Estados Unidos ante Bosnia y Herzegovina.
La polémica se originó luego de que el Comité de Disciplina de la FIFA aplicara el artículo 27 del Código Disciplinario, que permite suspender total o parcialmente la ejecución de una sanción previamente impuesta. Con esa interpretación, Balogun quedó habilitado para jugar ante Bélgica, pese a que inicialmente debía cumplir una suspensión automática de un partido por haber recibido una tarjeta roja directa.
Para la RBFA, la decisión contradice otras normas del propio marco disciplinario y competitivo de la FIFA. La federación citó el artículo 66.4 del Código Disciplinario, que establece que una expulsión acarrea automáticamente una suspensión para el siguiente partido. También recordó el artículo 10.5 del Reglamento de la Copa Mundial de la FIFA 2026, según el cual un jugador expulsado por roja directa o segunda amarilla debe quedar suspendido de forma automática para el siguiente encuentro de su selección.
El comunicado belga sostiene además que esa regla fue reafirmada en la Circular n.º 16 del Mundial 2026, enviada a todas las asociaciones participantes el 12 de mayo de 2026. Según la RBFA, el mismo criterio se repite en las reuniones de coordinación previas a cada partido y en los talleres oficiales del torneo, por lo que considera que la habilitación de Balogun rompe con una aplicación uniforme del reglamento.
La controversia crece en la antesala de un partido decisivo. Balogun, una de las figuras ofensivas de Estados Unidos, podrá estar disponible ante Bélgica bajo una suspensión condicional. Si comete una infracción similar durante el período fijado por la FIFA, la sanción podría ejecutarse junto con nuevas medidas disciplinarias. Sin embargo, para Bélgica el problema va más allá de un jugador: apunta a la defensa del fair play, la igualdad de condiciones y la seguridad jurídica para todas las selecciones.
Ante este escenario, la RBFA anunció que examina “todas las opciones potenciales” para salvaguardar los derechos de los equipos participantes y proteger los principios fundamentales del fútbol. La decisión de la FIFA, que ya había generado cuestionamientos por la supuesta intervención de la Casa Blanca en el caso, añade un nuevo capítulo de tensión antes del cruce entre Estados Unidos y Bélgica.


