Un auténtico partidazo nos regaló una ráfaga de emociones en New Jersey, poniendo frente a frente a dos países que se perfilan como firmes candidatos a pelear en la fase final del torneo. La de Marruecos pegó primero en el tablero y parecía que se venía con todo el arsenal encima, pero Brasil sacó a relucir toda su jerarquía histórica para equilibrar las acciones y sellar un vibrante empate de 1-1 .
El duelo ya tuvo emociones de alto calibre en la primera parte, donde los Leones del Atlas sorprendieron a todos y dieron el primer golpe de autoridad. A los 21 minutos, la estrella del Real Madrid, Brahim Díaz, filtró un pase quirúrgico entre los centrales para que Ismael Saibari pique el esférico con total sutileza frente a la salida del golero Alisson. Tras la pausa de hidratación, la Canarinha reaccionó y se metió de lleno en el partido gracias a una genialidad individual: un enganche hacia adentro y posterior zapatazo cruzado de Vinicius Jr. a los 32 minutos decretó la igualdad.
En el segundo tiempo, Brasil asumió el papel de gran protagonista dentro del campo de juego, realizando todo el desgaste físico y ofensivo con la clara consigna de ir por el triunfo. La ocasión más clara para romper el empate estuvo en los pies de Raphinha , cuyo disparo de media distancia fue contenido en dos tiempos por las manos del seguro guardameta Bono sobre los 83 minutos. En el tramo final, Marruecos optó por replegar líneas, regular sus energías ante el agobiante ritmo sudamericano y demostró que el punto ante el pentacampeón del mundo les supo mucho mejor.



