La emergencia obligó al cierre total de la carretera por razones de seguridad, sin que se registraran vehículos afectados ni personas heridas.
La emergencia obligó al cierre total de la carretera por razones de seguridad, sin que se registraran vehículos afectados ni personas heridas.
Según reportes preliminares, el daño estructural se originó luego de varias horas de precipitaciones que incrementaron el caudal de agua y debilitaron la base de la vía.
Equipos técnicos y de respuesta acudieron tras la alerta ciudadana y confirmaron el colapso parcial del pavimento, lo que generó un vacío de gran tamaño que impide el tránsito.
Daños estructurales y atención en sitio
Las autoridades de tránsito dispusieron el cierre inmediato para evitar riesgos adicionales. En el lugar, personal especializado ejecuta trabajos de evaluación y estabilización del terreno, mientras se analiza la magnitud del daño en la infraestructura de drenaje. La alcantarilla afectada será intervenida como parte de las acciones de reparación.
De acuerdo con la información oficial, el socavón se habría formado en una zona previamente vulnerable, donde las lluvias intensas terminaron por agravar las condiciones del terreno.
Las labores continúan sin un tiempo estimado de reapertura, ya que la prioridad es garantizar condiciones seguras antes de restablecer la circulación.
Rutas alternas y relevancia de la vía
Ante el cierre, las autoridades recomendaron utilizar rutas alternas como la vía Las Mercedes para los desplazamientos entre la Sierra y la Costa. También insistieron en la necesidad de verificar el estado de las carreteras antes de emprender viajes, especialmente en temporada invernal.
La vía Alóag-Santo Domingo es un corredor estratégico para el transporte de pasajeros y carga a nivel nacional. Su interrupción impacta la movilidad diaria de miles de vehículos, incluidos buses interprovinciales y transporte pesado.
Antecedentes y monitoreo permanente
Este eje vial ha registrado eventos similares en temporadas lluviosas anteriores, como deslizamientos, hundimientos y caída de material, debido a su topografía y a la alta exposición a precipitaciones. Datos históricos en Ecuador evidencian que estas condiciones incrementan el riesgo de daños en la infraestructura, especialmente en zonas con drenaje limitado.
Las autoridades mantienen monitoreo constante en el tramo afectado y reiteraron el llamado a respetar las disposiciones vigentes.
Mientras avanzan los trabajos, el cierre se mantiene sin una hora definida de reapertura.


