La justicia colombiana condenó a 11 integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) por los delitos de rebelión agravada y reclutamiento ilícito de menores. Entre los sentenciados están varios miembros de la cúpula de esa guerrilla, quienes recibieron penas de entre 11 y 20 años de prisión por hechos ocurridos entre 2004 y 2018.
Los casos investigados involucran a 60 niños, niñas y adolescentes de entre 8 y 17 años, reclutados en departamentos como Antioquia, Bolívar, Chocó, Risaralda y Valle del Cauca. Según la Fiscalía, tres de los menores murieron mientras permanecían en las filas del ELN. Además, algunas niñas habrían sido sometidas a violencia sexual, obligadas a utilizar métodos anticonceptivos o a practicarse abortos.
Entre los principales condenados están Nicolás Rodríguez Bautista, alias ‘Gabino’; Eliécer Herlindo Chamorro, alias ‘Antonio García’, actual máximo comandante del ELN; Israel Ramírez Pineda, alias ‘Pablo Beltrán’; y Gustavo Aníbal Giraldo, alias ‘Pablito’. Los cuatro recibieron penas de 20 años y cuatro meses de prisión.
Otros siete integrantes de estructuras regionales del ELN también fueron condenados a penas que oscilan entre 11 y 14 años. Todos fueron declarados personas ausentes durante el proceso, por lo que el juez ordenó emitir órdenes de captura y solicitar a Interpol las respectivas notificaciones rojas para hacer efectivas las penas cuando las sentencias queden en firme. La decisión de primera instancia fue apelada.
Pablo Beltrán y la fallida negociación de paz
Uno de los condenados, Pablo Beltrán, encabezó durante años la delegación del ELN en los diálogos de paz con el Gobierno colombiano. Las conversaciones iniciadas durante la administración de Gustavo Petro fueron suspendidas en enero de 2025, luego de una escalada de violencia en la región del Catatumbo que dejó decenas de muertos y miles de desplazados.
La condena adquiere especial relevancia porque alcanza directamente al Comando Central del ELN, máxima instancia de dirección de la organización. La Fiscalía sostuvo que los hechos investigados alteraron profundamente la vida de las víctimas y vulneraron su derecho a una infancia y adolescencia libres de violencia.
El reclutamiento infantil continúa en Colombia
El problema, sin embargo, no pertenece únicamente al pasado. La Defensoría del Pueblo de Colombia reportó 113 casos de reclutamiento de menores entre enero y agosto de 2026 y advirtió que la cifra real podría ser superior, debido a que muchas familias no denuncian por miedo, desconfianza institucional o normalización de esta violencia.
La ONU también ha advertido que los grupos armados continúan recurriendo a redes sociales y otros mecanismos para captar menores en zonas con limitada presencia estatal. El reclutamiento de niños en conflictos armados está prohibido por el derecho internacional y constituye una de las violaciones más graves contra la niñez.


