Si bien no habrá una recuperación económica, las decisiones del próximo año son claves para retomar, de a poco, los niveles pre-pandemia.
La pandemia de la Covid-19, junto con las restricciones y la reducción en el consumo, encontraron poco preparadas a la mayoría de las empresas ecuatorianas. Según el informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), los negocios nacionales no han tenido un buen manejo del endeudamiento y la crisis los encontró con bajísimos niveles de liquidez.
Además, la estructura de costos es muy inflexible e ineficiente, por lo que la adaptación a cambios bruscos se vuelve más cuesta arriba de lo normal. Solo la estructura empresarial boliviana tenía peores condiciones para afrontar una crisis.
El golpe recibido por el sector privado, con una pérdida de más de 24.000 millones de dólares en ingresos y un número todavía indeterminado de cierres, no se va a poder recuperar en 2021; pero las acciones que se tomen en los meses venideros permitirán que se pueda ir retomando paulatinamente los niveles pre-pandemia, a partir de finales 2022 e inicios de 2023.
Desde los empresarios
Roberto Salas, CEO del Consorcio Nobis y fundador de Gestión Sustentable, explicó que el próximo año tendrá pocas certezas, pero todos los empresarios deberán trabajar en cuatro elementos: estar más conectados a los cambios, pensar creativo y distinto, actuar ágil, y ganar capacidad de adaptación y resiliencia.
Agregó que una de las claves es invertir en procesos de automatización y ahorro de costos como energía. Además, en sectores importantes como el florícola continuarán las fusiones entre compañías para generar economía de escala y poder enfocarse en los mercados más rentables.
En actividades como la construcción, por ejemplo, partiendo de la realidad que los consumidores se están volviendo más conservadores y ahorradores, desde 2020 ya se comenzó a implementar estrategias cómo la reconfiguración de los proyectos para reducir el precio al público.
Asimismo, se ofrecen promociones como el pago, por parte de los constructores, del seguro de desgravamen o las primeras seis cuotas del crédito hipotecario.
Demanda a la mitad y sin crédito
Varios organismos multilaterales, como el Banco Mundial, han calculado que desde antes de la emergencia sanitaria, el acceso al crédito para la pequeñas y medianas empresas (Pymes) está estancado en alrededor del 15%. Es decir, menos de dos de cada tres negocios, en segmento que genera más del 70% del empleo del país, ha podido acceder a financiamiento en medio de la crisis.
Por eso, Fernando Palacios, vocero del Comité Empresarial de la Cámara de la Pequeña y Mediana Industria (Capeipi), recalcó que uno de los pilares de la recuperación es el acceso a créditos de largo plazo y tasas de interés preferenciales.
Sin embargo, la principal vía para lograrlo es el plan del ministro de Economía, Mauricio Pozo, de buscar fondos en el exterior e incluso emitir un bono productivo, con el aval de instituciones financieras internacionales.
El objetivo sería crear un fideicomiso productivo para dar préstamos a los sectores más golpeados durante 2020, pero todavía no hay un camino claro de cómo se concretará todo.
A la par de la falta crónica de financiamiento, otro gran reto será lidiar con una demanda que, en el mejor de los casos, será de la mitad de lo que se tenía antes de la pandemia.
De acuerdo con Salas, la mejor manera de gestionar esa realidad es con una agenda compartida de competitividad y productividad, en donde prevalezca las compras y ventas en conjunto entre actores de un mismo sector.
“Ha habido una desvinculación laboral significativa, aunque algo se ha ido recuperando en los últimos meses. Hay mucha incertidumbre de lo que puede pasar, por lo que no se puede hacer predicciones ni siquiera para el corto plazo”.
Alejandro Martínez
Presidente ejecutivo de Expoflores
Innovación y conocimiento del consumidor
Pablo Zambrano, presidente de la Federación Nacional de Cámaras de Industrias del Ecuador, aseguró que, de cara a 2021, va a ser fundamental conocer bien a los clientes actuales y potenciales, pero sobre todo sintonizar con los nuevos hábitos de consumo.
En otras palabras, la oferta ya no debe partir de la empresa, sino que debe ser un reflejo de las actuales preocupaciones del mercado. Así, cada vez será más importante los productos con bajo impacto ambiental o huella ecológica.
Otro tema fundamental es la innovación. La cuarta revolución industrial ya está con nosotros, por lo que son cada vez más ineludibles las inversiones en investigación y desarrollo. El objetivo es ver cómo se puede ser más eficientes en todos los procesos.
De acuerdo con Zambrano, cada vez más empresas están implementando programas de eficiencia productiva y energética y de automatización, con el fin de aumentar la productividad
Menos producción y más fusiones
Alejandro Martínez, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores y Exportadores de Flores del Ecuador (Expoflores), explicó que la actividad ya tuvo una fuerte caída del 5% en 2019, donde la gran mayoría de fincas no pudo recuperarse antes de que llegara la pandemia.
En los primeros momentos de la emergencia sanitaria, las exportaciones cayeron a cero, pero se tenía que mantener los cultivos. Con la reapertura, desde junio, las ventas se han venido recuperando poco a poco, pero el canal mayorista, que es el fuerte de las flores ecuatorianas, ha tenido una tibia reactivación. Uno de los componentes más importantes de ese canal son eventos (fiestas, matrimonios, graduaciones, entre otros) que se desarrollan en los principales mercados, como Estados Unidos.
Para 2021, uno de los principales retos es que la proyección de eventos se ha reducido de 2,5 millones a 1,5 millones, pero todo dependerá del buen funcionamiento de la vacunación
Ante la caída de la demanda, en el inicio de la pandemia se tuvo una reducción forzosa del 17% de la capacidad, mientras que en 2021 se espera iniciar con un 75% de la producción.
Entre las principales estrategias, se ha implementado la erradicación total de las variedades menos productivas y rentables, corte de plantas hasta el filo de su raíz, y el descabezado que significa retrasar forzosamente uno o dos ciclos en el crecimiento de las plantas
Durante el próximo año continuará la tendencia a las fusiones y compras como estrategias ante la crisis. Varias fincas y empresas se unen para concentrarse en objetivos más lucrativos como los supermercados. Además, se continuará con campañas de incentivo del consumo en conjunto con productores de otros países como Colombia.
La primera gran fecha es San Valentín y, ante la reducción del espacio de carga aérea, Martínez aseveró que se está trabajando para que, desde la próxima semana, comience a salir entre el 15% y 18% de la producción a través de barcos.
Reactivación económica
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Durante 2021, cuatro sectores impulsarán la reactivación de la industria: fabricación de bebidas, medicinas y farmacia, elaboración de implementos de limpieza, alimentos industrializados y procesados.
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Por el lado de la exportación, un sector en franco crecimiento es la elaboración de tableros de madera. A su vez, se ve un buen potencial de repunte en un segmento de textiles.
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Según la Federación Nacional de Cámaras de Industrias del Ecuador, se espera una recuperación para 2021, pero estará supeditada a la estabilidad política y económica.
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Se espera que las elecciones no generen una influencia negativa en la producción y el consumo.






