Aún sin querer reconocer la derrota, crecen las grietas en el apoyo de los republicanos a Trump.
La pelea legal de Donald Trump para revertir el resultado de las elecciones se debilita. La campaña republicana ha presentado numerosos recursos judiciales, pero sus victorias han sido escasas y de poco alcance, según reporta Infobae.
“Durante una audiencia de una de las numerosas demandas electorales presentadas por el presidente Donald Trump, el juez de una corte de Pensilvania le preguntó esta semana a un abogado de su campaña si había encontrado algún indicio de fraude entre las 592 boletas impugnadas. La respuesta fue no”, detallaron.
Según los expertos, Trump no ha sido tan cauteloso, insistiendo sin evidencia alguna que le “robaron” los comicios, incluso cuando funcionarios electorales de ambos partidos en todo el país aseguran que no ha habido conspiración.
“Algunas de las demandas presentadas en nombre de Trump parecen haber sido lanzadas apresuradamente, con errores de ortografía, errores de procedimiento y poco para respaldar sus demandas. Los jueces han sido escépticos”, agregaron.
Grietas republicanas
El apoyo de los republicanos a la negativa a conceder la derrota del presidente saliente de Estados Unidos, Donald Trump, registró ayer nuevas grietas, cuando varios senadores conservadores opinaron que el mandatario electo, el demócrata Joe Biden, debería recibir información de inteligencia.
Esas declaraciones fueron una nueva muestra de que el partido de Trump sabe que perdió la Casa Blanca, debilitando las denuncias de presunto fraude electoral, pero no se atreve a desafiar abiertamente al presidente, en parte porque podría necesitar su ayuda para retener el control del Senado, cuya composición no se decidirá hasta enero.
El líder republicano en el Senado, Mitch McConnell, ha guardado silencio hasta ahora sobre la polémica, como también ha hecho el jefe de la minoría del partido en la Cámara Baja, Kevin McCarthy.
No obstante, varios aliados de Trump han empezado a dar señales de su incomodidad con la situación, donde sus comentarios sobre la información de inteligencia fueron una señal implícita de que saben que los esfuerzos del presidente por dar la vuelta al resultado no surtirán efecto.
A ese grupo se unió precisamente ayer uno de los senadores más fieles a Trump, Lindsey Graham, quien dijo a la CNN que cree que Biden «debería» recibir esos informes confidenciales.
También opinaron lo mismo el republicano más veterano del Senado, Chuck Grassley, y los senadores conservadores Rob Portman, Susan Collins y James Lankford.
Trump bloquea los mensajes de líderes mundiales a Biden
El Gobierno de Donald Trump está bloqueando los mensajes que los líderes mundiales le están enviado al presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden.
La cadena de televisión CNN informó que el Departamento de Estado se niega a entregar a Biden y a su equipo de transición docenas de mensajes enviados por líderes extranjeros para él.
Trump se rehúsa a reconocer su derrota electoral y ha presentado una serie de demandas para revertir los resultados electorales, que han proyectado a Biden como ganador.
Biden, no obstante, ha mantenido conversaciones con líderes mundiales como la canciller alemana, Angela Merkel; el presidente francés, Emmanuel Macron; el primer ministro británico, Boris Johnson, o su homólogo irlandés, Micheál Martin.


