Duermen buena parte del día, encuentran cajas más interesantes que los juguetes que les compran y parecen administrar la casa sin aportar un centavo para el arriendo. Los gatos conquistaron millones de hogares ecuatorianos y también abrieron espacio en el presupuesto familiar.
Ecuador registró 2.390.232 gatos que viven en hogares, según los resultados del Censo de Población y Vivienda 2022 del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). La cifra no incluye a los animales que viven en las calles.
El dato adquiere actualidad este 8 de agosto, Día Internacional del Gato, una fecha que también permite mirar cómo cambió la relación entre los ecuatorianos y sus mascotas.
De compañero de brujas a dueño de la casa

Alededor de estos felinos hay mitos y leyendas:
- Fueron venerados en el antiguo Egipto. Los gatos se asociaron con divinidades como Bastet, vinculada con la protección, el hogar y la fertilidad.
- ¿Mascotas de brujas? En la Europa medieval y moderna, algunas supersticiones relacionaron a los gatos, en especial los negros, con la brujería. Se creía que podían ser “familiares”, animales que supuestamente asistían a las brujas.
- ¿Por qué tienen siete o nueve vidas? El mito nació de su capacidad para caer, girar el cuerpo en el aire y sobrevivir a accidentes que resultarían graves para otros animales. No son inmortales: la explicación está en su anatomía y reflejos.
- Los gatos negros no siempre significan mala suerte. La superstición cambia según la cultura. Mientras en algunos lugares se los relacionó con malos presagios, en otros fueron considerados símbolos de fortuna y prosperidad.
- Su historia con los humanos tiene miles de años. Evidencias arqueológicas sitúan una convivencia estrecha entre personas y gatos desde hace unos 9.500 años. Su acercamiento estuvo relacionado con los primeros asentamientos agrícolas: los granos atraían roedores y los roedores, a los gatos.
Los gatos más famosos del cine y tv
- Garfield — El gato naranja más famoso de las historietas saltó a la televisión y al cine. Perezoso, sarcástico, amante de la lasaña y enemigo declarado de los lunes.
- Tom, de Tom y Jerry — Desde 1940 persigue al ratón Jerry con resultados casi siempre desastrosos. Es uno de los gatos animados más reconocibles del mundo.
- Silvestre — El eterno perseguidor de Piolín en Looney Tunes. Su obsesión por atrapar al pequeño canario convirtió al gato blanco y negro en un clásico de la animación.
- Hello Kitty — Aunque su nombre diga “Kitty” y visualmente parezca una gata, Sanrio sostiene que es una niña/personaje antropomórfico, no una gata convencional. Vale incluirla precisamente por esta curiosidad.
- El Gato con Botas — Nació en un cuento europeo de siglos atrás, pero Shrek lo convirtió en estrella cinematográfica: sombrero, botas, espada y unos ojos enormes como arma secreta.
- Salem, de Sabrina, la bruja adolescente — Uno de los mejores ejemplos de la unión entre gatos y brujería en la cultura popular. En la serie, Salem es un hechicero condenado a vivir convertido en gato.
- Cheshire, de Alicia en el País de las Maravillas — La sonrisa que aparece antes que el propio gato. Procede de la obra de Lewis Carroll y Disney lo convirtió en un icono visual del cine de animación.
- Los Aristogatos — Duquesa, Marie, Toulouse y Berlioz protagonizaron el clásico de Disney de 1970 y convirtieron a una familia de gatos parisinos en parte de la cultura popular.
- Jonesy, de Alien — El gato de la nave Nostromo. En una película dominada por una criatura extraterrestre, Jonesy se convirtió en uno de los animales más recordados de la ciencia ficción.
- Crookshanks, de Harry Potter — El peculiar gato de Hermione Granger. En la historia destaca por una inteligencia poco común y su capacidad para detectar que algo extraño ocurre con ciertos personajes.



