Dos aeronaves no tripuladas modelo MQ-9 Reaper de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos iniciaron operaciones oficiales en el espacio aéreo de Ecuador para reforzar la lucha contra las organizaciones de narcotráfico. La confirmación fue realizada por el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, durante una entrevista en Ecuador TV.
Loffredo precisó que los equipos llegaron al territorio nacional la semana pasada. La transferencia operativa de estos drones, trasladados desde el Comando de EE. UU. para África por gestión de Washington, busca incrementar la vigilancia estratégica, el monitoreo fronterizo y la interdicción de sustancias sujetas a fiscalización en las rutas terrestres y marítimas del Pacífico.
El despliegue fue ratificado por reportes internacionales que señalaron la movilización de un número reducido de estas aeronaves militares desde el continente africano hacia Ecuador y Colombia.
Al respecto, el titular de la cartera militar enfatizó que la soberanía nacional permanece resguardada y que todas las instalaciones militares en el territorio son ecuatorianas, en estricto cumplimiento de los mandatos constitucionales que prohíben el establecimiento de bases militares extranjeras en el país.
En el plano operacional, las acciones desarrolladas en aguas territoriales o en suelo ecuatoriano se planifican conjuntamente entre el Comando Sur de EE. UU. y el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas del Ecuador.
Por su parte, las intervenciones en aguas internacionales son ejecutadas por fuerzas estadounidenses, las cuales interceptan embarcaciones y entregan a los tripulantes de nacionalidad ecuatoriana ante la justicia local.
Equipados con cámaras electroópticas y monitoreo satelital
Adicionalmente, el Ejecutivo confirmó que el país albergará el centro de fusión de información de la coalición regional contra los carteles del narcotráfico, cuya sede operativa podría establecerse en la base de Taura para la coordinación de oficiales de inteligencia multinacionales.
El Gobierno nacional anunció la implementación de un proyecto de control fronterizo que dotará al país de drones propios con autonomía de vuelo de 24 horas y un alcance operativo de 400 kilómetros, equipados con cámaras electroópticas y monitoreo satelital.
El MQ-9 Reaper, fabricado por General Atomics, es una plataforma no tripulada de reconocimiento y ataque de 11 metros de largo, capaz de alcanzar 480 kilómetros por hora y equipada con sensores térmicos, interceptores de comunicaciones y puntos de anclaje para armamento guiado. Su incorporación coincide con la estrategia de intensificar la presión sobre las estructuras criminales en la frontera norte y los corredores fluviales.


