Una diálogo entre sectores políticos, sociales y económicos del país se necesita convocar de manera urgente para discutir y acordar cómo enfrentar el impacto en la economía nacional por el desplome de ingresos al Estado tras la caída de ingresos por las ventas de petróleo, el encarecimiento de créditos externos, la decisión del Fondo Monetario Internacional de suspender un desembolso de $349 millones este mes y la obligación del Ecuador de pagar en las próximas semanas compromisos por casi $1.000 millones.
Así opinaron el presidente de la Cámara de Comercio de Quito, Mauricio Alarcón, y el investigador de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Central del Ecuador, Santiago García, luego de que esta semana se cerrara en $41,61 el precio del barril de crudo, $10 menos que lo presupuestado y uno de los más bajos en lo que va del año, y, con una subida de al menos 17% el interés para los préstamos internacionales que necesita el país.
Ambos enfatizaron en la urgencia de definir medidas mínimas frente a la falta de fondos de contingencia, como sí tienen otros países de la región, para evitar que sus finanzas públicas nacionales colapsen por las sucesivas crisis y la “volatilidad” en los mercados internacionales.
Llamado
“Ecuador debe buscar medidas alternativas urgentes para obtener liquidez” sostuvo Alarcón al sugerir que se delegue al sector privado la operación de sectores petroleros en los que el Estado ha demostrado ineficiencia como la explotación del campo Sacha, que podría aportar unos $1.000 millones al año.
El dirigente gremial también sostuvo que el empresariado del país está dispuesto a debatir las reformas tributarias y laborales necesarias para generar más inversiones y empleos, pero primero se requiere “estabilizar la economía con una verdadera decisión de cumplir con el ahorro de gasto corriente”.
EL DATO
$349 millones no recibirá en este mes el país de parte del FMI.García sostuvo que “se necesita un consenso mínimo en materia fiscal, porque no se ha avanzado en la discusión del tema de los subsidios”. El experto también reclamó transparencia y claridad en las propias propuestas económicas del Gobierno. Esto luego de nuevas contrataciones de personal que ya había sido reducido y por anuncios fallidos de manejo de bonos internos, que ocasionaron preocupación en los mercados internacionales.
“Lo que están viendo en el exterior y nosotros acá también es que la capacidad de respuesta frente a la crisis es mínima. En el sector privado tampoco hay esfuerzos de inversión en medio de un contexto de economía caída en la que nadie quiere arriesgar nada”, agregó el experto tras insistir en la urgencia de que se reactive la iniciativa de obtener “consensos mínimos” para focalizar los subsidios.
Este proceso, recordó García, inicio como condición para deponer las paralizaciones de octubre, pero casi seis meses después no hay ningún resultado concreto. (JCER)
Un mal antecedente
° El 12 de diciembre de 2008, Ecuador suspendió el pago de casi el 40% de su deuda internacional, que entonces sumaba 9.900 millones de dólares, equivalentes a un 19% del PIB del país.
El entonces presidente, Rafael Correa, un economista elegido en 2006, declaró una moratoria selectiva ya que consideraba que una parte de la deuda era «ilegítima» debido a las irregularidad durante la negociación a comienzos de los años 2000. Era la tercera vez que Ecuador entraba en moratoria de pagos en 14 años.


