Una población de 1,3 millones de personas podría estar expuesta a los efectos del fenómeno de El Niño en Ecuador. Frente a este escenario, el Gobierno inició una coordinación con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para definir medidas de prevención y respuesta.
La vicepresidenta María José Pinto mantuvo una reunión con la coordinadora de la ONU en Ecuador, Laura Melo, y delegados de distintas agencias del organismo. El encuentro tuvo como propósito establecer mecanismos de trabajo frente a las posibles afectaciones.
Entre las zonas bajo atención se encuentran 17 de las 24 provincias del país, identificadas por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos como territorios con población potencialmente expuesta.
La alimentación será uno de los puntos incluidos en la planificación. Las instituciones buscan reducir posibles dificultades relacionadas con el acceso a productos, el abastecimiento y la disponibilidad de alimentos en las comunidades que podrían resultar afectadas.
Para articular estas acciones se utilizará la Red Humanitaria País, espacio que integra a las agencias de Naciones Unidas y a organizaciones no gubernamentales vinculadas con la atención humanitaria.
La coordinación internacional pretende respaldar las medidas que ya desarrolla el Estado y ampliar la capacidad de asistencia para las personas que puedan requerir apoyo.
El plan también contempla otros sectores. Salud, educación, alojamiento, agua, saneamiento, higiene y protección forman parte de las áreas consideradas dentro de la preparación ante posibles emergencias.
La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos también reportó que ya existen primeras afectaciones en la pesca artesanal, mientras continúa el seguimiento de las zonas que concentran mayor exposición.
Ecuador mantiene alerta roja por El Niño
El fenómeno de El Niño fue declarado oficialmente en Ecuador a finales de agosto. Posteriormente, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos estableció alerta roja en todo el territorio nacional.
Esta condición no implica que se produzcan lluvias intensas de manera inmediata y simultánea en todas las zonas del país. La medida permite, en cambio, fortalecer los mecanismos institucionales para actuar ante escenarios como inundaciones, movimientos en masa y otras emergencias.
Dentro de este esquema, el Gobierno estableció como prioridad nacional las tareas de prevención y preparación frente al fenómeno de El Niño. La disposición busca facilitar el trabajo entre las instituciones y la disponibilidad de recursos para enfrentar eventuales emergencias.
Los Comités de Operaciones de Emergencia (COE) provinciales y cantonales deberán mantener vigentes sus respectivos planes de respuesta. Estas estructuras forman parte de la organización prevista para atender los posibles impactos que pueda generar el fenómeno.
La coordinación con la ONU se suma a estas medidas y busca reforzar la capacidad de respuesta en las provincias donde se concentra la población potencialmente expuesta al fenómeno de El Niño.


