En Tena, la Universidad Regional Amazónica Ikiam alberga el único biobanco de la Amazonía ecuatoriana, un espacio que conserva ADN, especies vegetales, muestras animales y registros científicos que ayudan a entender qué especies deben protegerse, cuáles pueden utilizarse para restaurar ecosistemas y cómo recuperar territorios afectados por la actividad humana.
La importancia de este centro científico quedó evidenciada durante la Cumbre Bosques Vivos 2026, que se realizó en mayo de 2026 en la universidad amazónica. En el encuentro, prefectos de todo el país se reunieron para coordinar acciones de reforestación y conservación ambiental.
Un banco de vida en el corazón de la Amazonía
Para María Victoria Reyes, rectora de Ikiam, el biobanco es mucho más que un laboratorio. El biobanco es un banco de vida».
El espacio almacena:
- Material genético (ADN).
- Especies vegetales.
- Especies animales.
- Colecciones científicas húmedas y secas.
- Información biológica de la biodiversidad amazónica.
Según Reyes, existen ocho biobancos en Ecuador, pero el de Ikiam es el único ubicado en la Amazonía.
La ciencia como guía para reforestar
La cumbre no solo habló de sembrar árboles. Uno de los principales objetivos fue discutir cómo utilizar evidencia científica para decidir qué especies sembrar, dónde hacerlo y cómo garantizar que sobrevivan.
La rectora de Ikiam explicó que la universidad investiga especies nativas adaptadas a cada ecosistema, plantas que ayudan a sostener riberas y evitar erosión, recuperación de suelos degradados y restauración natural de bosques.
No nos interesa solo sembrar, nos interesa que las especies realmente crezcan, se propaguen y sean parte de la regeneración natural».
Prefectos firman una alianza nacional por los bosques
La Cumbre Bosques Vivos 2026, organizada por el CONGOPE, reunió a las prefecturas del país en las instalaciones de Ikiam.
Durante el encuentro se firmó el acuerdo ‘Bosques Vivos: Alianza por la Resiliencia Hídrica y Gobernanza Territorial’, mediante el cual las provincias ratificaron compromisos relacionados con la restauración de ecosistemas, la protección de fuentes de agua y la gestión sostenible del territorio.
Uno de los mensajes centrales desde Ikiam fue que la restauración ecológica necesita planificación científica. La universidad trabaja con:
- Árboles nativos.
- Especies adaptadas a cada territorio.
- Procesos de monitoreo de largo plazo.
En el propio campus de Ikiam existen más de 260 hectáreas en proceso de recuperación forestal.
La restauración también combate la minería ilegal
La experiencia científica de Ikiam ya se aplica en territorios afectados por actividades extractivas. Reyes explicó que la universidad trabaja en comunidades impactadas por la minería, como Yutzupino, donde desarrolla proyectos relacionados con:
- Recuperación de suelos.
- Restauración de espacios degradados.
- Reforestación.
- Alternativas económicas como turismo comunitario.
El objetivo es recuperar ecosistemas dañados y generar nuevas oportunidades para las comunidades locales.


