Ecuador cerró junio de 2026 con una balanza comercial petrolera favorable de USD 409 millones, según las cifras del primer semestre.
Entre enero y junio, las exportaciones petroleras sumaron USD 4.920 millones, frente a USD 4.323 millones del mismo período de 2025. Eso representa un crecimiento cercano al 14%.
Sin embargo, las importaciones saltaron de USD 3.334 millones a USD 4.511 millones, un incremento de aproximadamente 35%.
Los USD 4.511 millones destinados a importaciones equivalen al 91,7% de los USD 4.920 millones obtenidos por exportaciones petroleras. En 2025 esa relación alcanzaba el 77,1%. Es decir, Ecuador vende su petróleo a mejores precios, pero necesita destinar una proporción creciente de esos ingresos a comprar derivados.
Balanza petrolera pierde casi 60% en un año
En junio de 2025, Ecuador acumulaba un superávit petrolero de USD 989 millones. Un año después quedó en USD 409 millones. Es decir, cayó cerca del 59%.
Fausto Ortiz advierte que la importación petrolera en dólares alcanzó un récord histórico para un primer semestre. Según su análisis, el mayor precio aportó unos USD 600 millones adicionales por exportaciones. Sin embargo, el país gastó cerca de USD 1.200 millones adicionales importando derivados.
«Exportamos menos barriles aunque más caros y las importaciones de derivados más caras aún borran cualquier ganancia«, señaló Ortiz en un artículo publicado en Diario Expreso.
El precio sostiene las exportaciones petroleras
Ecuador exportó 8,2% menos barriles, pero obtuvo un precio promedio 24% superior al registrado un año antes, según Ortiz.
Según los datos oficiales el crudo ecuatoriano pasó de USD 60,9 a USD 75,9 por barril en promedio.
Alberto Acosta Burneo considera que revertir esta tendencia requiere más inversión privada y una menor dependencia del monopolio estatal en sectores estratégicos. A su criterio, Ecuador necesita facilitar una participación más amplia del capital privado en las actividades petroleras y energéticas.
El analista sostiene que el modelo actual limita la llegada de inversiones capaces de aumentar la producción y desarrollar nuevos proyectos. Desde su perspectiva, esa restricción termina frenando el crecimiento económico y contribuye a mantener condiciones de pobreza y subdesarrollo.
El analista considera que el problema también tiene una dimensión estructural. «Cada año producimos menos petróleo. Hemos perdido 100 mil barriles por día en la última década«, sostiene.
Acosta agrega que la Agencia Internacional de Energía estima una caída de una cuarta parte de la producción durante los próximos cinco años. «Vamos a dejar de ser un país petrolero no porque se acabe el petróleo, sino porque no somos capaces de extraerlo«, afirma.
Consumo de diésel alcanza 855 millones de galones
Los derivados muestran otra presión. Durante el primer semestre de 2026, el consumo de diésel llegó a 855 millones de galones, el nivel más alto desde 2018. En 2025 fueron 796 millones.
También aumentó el consumo de gasolina Súper, de 29 millones a 43 millones de galones. En contraste, Extra bajó de 282 millones a 259 millones. Eco cayó de 290 millones a 282 millones.
Para Acosta Burneo, Ecuador necesita mayor inversión privada en petróleo y energía para elevar la producción. Además, sostiene que crecer ocasionalmente resulta insuficiente. «Para acabar con la pobreza y salir del subdesarrollo hay que crecer un 4 o 5 por ciento, no un año, no dos, por cinco décadas«.


