Lo que no sucede en la justicia ecuatoriana, se hace realidad en la justicia norteamericana. La audiencia presidida por Kathleen Williams, en la corte del distrito sur de Florida, condenó a cuatro años y diez meses de prisión a John Luzuriaga Aguinaga.
El meollo de la acusación es que Jorge Chérrez y sus empresas del Grupo IBCorp cancelaron alrededor de $ 2,6 millones en sobornos a Luzuriaga y otros ecuatorianos (en su mayoría ex funcionarios públicos) para obtener las inversiones del Instituto de Seguridad Social de la Policía Nacional (Isspol).
Los sobornos iniciaron 2014 y permitieron que buena parte de la cartera de inversiones de el Isspol se perdiera en operaciones fraudulentas y sin sustento.
Luzuriaga fue en su momento director de riesgos de esa institución y ahora en octubre de 2022 ya se le había dispuesto una incautación por $ 1,39 millones.
Los recurso mal habidos por los sobornos se lavaron a través del sistema financiero de Estados Unidos. Por eso, se lo sentenció por conspiración para lavado de dinero.
Hasta el momento, el Isspol ha recuperado más de $263 millones de un total de más de $900 millones negociados a través de operaciones irregulares bajo la batuta de Chérrez y con la complicidad de ex funcionarios públicos.


