El 7 de diciembre de 2025, un reportaje del diario estadounidense The New York Times reveló que durante el gobierno de Rafael Correa (2007-2017) se desmantelaron estructuras de control antidrogas, lo que —según su investigación— abrió el camino para que Ecuador se convirtiera en una de las principales rutas del narcotráfico en Latinoamérica.
El reporte y sus hallazgos
La periodista Maria Abi‑Habib recorrió diversas zonas del país, acompañada en algunas operaciones por la marina ecuatoriana, e identificó un patrón: durante la época del correísmo se cerraron o debilitaron programas de cooperación internacional y se redujeron controles claves de interdicción.
El reportaje señala que esa vulnerabilidad estructural permitió que Ecuador se transformara en lo que denomina una “superautopista de la cocaína”: un país de tránsito privilegiado desde donde sale gran parte de la producción de cocaína hacia Europa, Estados Unidos y otros mercados.
De acuerdo con la investigación, en los años recientes las rutas de tráfico han sido aprovechadas por cárteles mexicanos, grupos guerrilleros colombianos, mafias europeas y organizaciones locales que consolidaron alianzas para operar con mayor poder logístico.
Impacto sobre puertos y comercio
El informe detalla que muchos envíos de cocaína se camuflan entre cargas legales —como contenedores de exportaciones agrícolas— en puertos claves del país. Este esquema aprovecha la gran actividad comercial de Ecuador, lo que dificulta los controles.
Asimismo, el abandono de estructuras de control y el retroceso de la cooperación internacional tras la salida de la base de Manta habrían debilitado las capacidades de vigilancia marítima y de interdicción, facilitando el tránsito de drogas por rutas oceánicas.
Consecuencias en seguridad y orden público
En años recientes, Ecuador ha experimentado un aumento notable de la violencia vinculada al narcotráfico. Las rutas de envío y distribución de cocaína se han convertido en escenarios de conflictos entre bandas y cárteles, lo que ha generado una crisis de seguridad que se ha traducido en homicidios, atentados y control territorial por parte de grupos delictivos.
Las autoridades nacionales han calificado a múltiples organizaciones criminales como grupos terroristas y declarado estados de excepción en varias regiones, en un intento por frenar la expansión del narcotráfico y restablecer control institucional.
Debate sobre responsabilidades históricas
El reportaje de The New York Times implica que las decisiones políticas tomadas durante el gobierno de Correa —particularmente la terminación de cooperación antidrogas internacional y la desarticulación de mecanismos de control— crearon condiciones propicias para el narcotráfico.
No obstante, expertos señalan que la geografía de Ecuador —ubicado entre países productores de cocaína— ya lo convertía en una ruta natural de tránsito. Esto significa que la debilidad institucional y el colapso de controles en ese contexto incrementaron sustancialmente los riesgos.
Conclusión del análisis periodístico
El reportaje de The New York Times, avalado por investigaciones de campo y testimonios, documenta cómo la combinación de decisiones políticas y estructuras debilitadas de control permitieron la consolidación de Ecuador como eje del narcotráfico internacional. Los datos plantean un nuevo marco de análisis sobre la crisis de seguridad en el país, sus causas históricas y los retos para recuperar la soberanía territorial y combatir los cárteles.


