Con la llegada del verano en la Sierra ecuatoriana también inician las vacaciones escolares, una época en la que cambian las rutinas, aumentan los viajes familiares y, en muchos casos, se descuidan hábitos como la alimentación, el descanso y la hidratación. A esto se suman los cambios bruscos de temperatura entre la mañana, la tarde y la noche, condiciones que pueden favorecer la aparición de enfermedades respiratorias y afectar el sistema inmunológico.
Los especialistas coinciden en que la mejor estrategia para prevenir estos cuadros sigue siendo mantener hábitos saludables. Sin embargo, cuando la alimentación no logra cubrir los requerimientos nutricionales de una persona, un profesional de la salud puede recomendar una suplementación específica, de acuerdo con sus necesidades y condición clínica.


