Eliza Quiñónez (25) tiene en el Miss Continentes Unidos la oportunidad de ganar el título que le fue esquivo en el Miss Ecuador 2019, en el que logró el tercer lugar.
Un cambio de ‘look’, la experiencia que consiguió en el concurso y haber sido la reina de la ciudad y de la provincia de Esmeraldas (2016-2017) son sus ‘armas’ para ganar la corona. Dice que quiere mostrar su mejor versión, una imagen fresca que proyecte su temperamento y, sobre todo, su originalidad.
No esconde su emoción de representar al país, aunque le queda poco tiempo para la preparación. Recibió la llamada de la organización el sábado pasado y al siguiente día empezó a alistarse. Ayer estuvo en La Concordia (Santo Domingo de los Tsáchilas), donde le realizaron fotos de su nueva imagen.
Como anfitriona, quiere mostrar al resto de candidatas que los ecuatorianos son amabales. “Estoy agradecida y contenta. Este certamen me permite soñar una vez más, pero, sobre todo, ampliar mi ‘book’ de trabajo, para cuando tenga que salir al exterior, pues he tenido algunas propuestas. Espero que se cumpla mi objetivo en el Miss Continentes Unidos y de ahí dar ese salto importante”.
Entre labores y belleza
Junto al diseñador Abel Lara, Quiñónez trabaja en los vestidos que lucirá previo el certamen y durante la gala. Con el traje típico buscará simbolizar la diversidad del país. “Será un torneo que disfrutaré muchísimo. Es lindo saber que el país es un embajador de la belleza. Me gustaría que no veamos esto como algo de estereotipos, sino de una manera más cultural. Algo que nos hace conocer, que nos une”.
EL DATO
Su preparación estará a cargo de Abel Lara.Quiñónez, quien se graduará como ingeniera química, está dedicada a las actividades sociales de su provincia. Lo hace junto a empresas públicas, privadas y con el apoyo de la organización Miss Ecuador.
Nació en la parroquia rural de Viche, por lo que el campo es uno de sus placeres, al igual que la playa. Dice que el mar es el mejor sitio para estar. Allí pasa las veces que quiera, ya sea haciendo ejercicios, leyendo, charlando o simplemente mirando el horizonte. Entre uno de sus proyectos está emplear terapias de relajación en el mar. Siente que es una técnica para aliviar cargas y lograr el equilibrio emocional.


