En ésta ocasión me permito comentarle que la continuidad operativa se ha convertido en uno de los principales desafíos para las industrias a nivel global. En un contexto marcado por el crecimiento sostenido de la demanda eléctrica, la volatilidad de los precios energéticos y los impactos del cambio climático sobre los sistemas de generación tradicionales, la energía fotovoltaica emerge como una de las soluciones más sólidas para garantizar estabilidad, eficiencia y sostenibilidad.
A escala mundial, la energía solar vive su momento de mayor consolidación. Durante los últimos años, esta tecnología ha concentrado la mayor parte de la nueva capacidad renovable instalada, impulsada por la reducción de costos, la rapidez de implementación y su adaptabilidad a distintos entornos productivos. Para 2026, la capacidad solar instalada a nivel global supera los 30 GW tentativamente debido al crecimiento continuo en mercados clave como China, Europa, Estados Unidos e India.


