El volcán Anak Krakatau, ubicado en el estrecho de Sonda, entre las islas indonesias de Java y Sumatra, registró nuevas erupciones este domingo 6 de septiembre y lanzó columnas de ceniza que alcanzaron hasta 50.000 pies, unos 15 kilómetros de altura. La actividad volcánica obligó a suspender temporalmente las operaciones en varios aeropuertos de Indonesia, incluido el Aeropuerto Internacional Soekarno-Hatta, principal terminal aérea de Yakarta.
La Dirección General de Aviación Civil de Indonesia informó que la presencia de ceniza volcánica fue confirmada mediante pruebas realizadas en Soekarno-Hatta, por lo que las operaciones fueron suspendidas desde la madrugada y el cierre tuvo que ser ampliado varias veces. En una primera actualización oficial se reportaron 209 vuelos afectados y 22.798 pasajeros perjudicados solamente en esa terminal. Más tarde, el impacto se extendió a ocho aeropuertos y el balance nacional llegó a 1.558 vuelos retrasados o cancelados, con unos 170.000 pasajeros afectados.
La erupción comenzó desde el viernes y se intensificó durante el fin de semana. Este domingo se registraron al menos dos nuevas explosiones, una de las cuales impulsó la nube de ceniza hasta los 50.000 pies. La actividad también estuvo acompañada por expulsión de lava y fuertes estruendos. Las autoridades mantienen una zona de exclusión de tres kilómetros alrededor del cráter y, hasta el momento, no se han reportado víctimas ni evacuaciones masivas.
Las afectaciones no se limitaron a la aviación. La caída de ceniza alcanzó sectores de Java y Sumatra, provocó la suspensión de actividades escolares y pesqueras y llevó a las autoridades a recomendar a la población permanecer en interiores y utilizar mascarillas y protección para los ojos. El Gobierno indonesio también analiza medidas de modificación del clima para provocar lluvias que ayuden a reducir la concentración de ceniza en el ambiente.
El ministro de Transporte de Indonesia, Dudy Purwagandhi, señaló que los aeropuertos permanecerán cerrados mientras las pruebas continúen detectando ceniza volcánica, debido al riesgo que esta representa para los motores y otros sistemas de las aeronaves. Anak Krakatau, surgido de la caldera del histórico Krakatoa, permanece bajo vigilancia permanente y actualmente se encuentra en nivel de alerta 3. Las autoridades indicaron que, pese a la intensidad de la actividad, por ahora no existe una alerta de tsunami.


