Se trata de 444 escalones (¡sí, 444!) pero no te preocupes, no tienes que subirlas todas de una vez. Al contrario, este es un paseo para hacerlo con calma y detenerse en las galerías de arte, la capilla, los bares, cafés, restaurantes y tiendas de artesanía que hay en el camino.
Este es uno de los lugares más bonitos y especiales para pasear por la ciudad de Guayaquil. Apreciarás el color local de primera mano y cuando menos te des cuenta ya estarás en la cima del Cerro Santa Ana, disfrutando de una impresionante vista de la ciudad.


