Estados Unidos empezó con autoridad su camino en el Mundial 2026. El equipo anfitrión derrotó 4-1 a Paraguay en el SoFi Stadium, en Los Ángeles, por la primera fecha del Grupo D, en un partido que dejó una contundente muestra ofensiva del equipo dirigido por Mauricio Pochettino.
El conjunto estadounidense golpeó desde el inicio. Al minuto 7, una acción ofensiva terminó en un autogol de Damián Bobadilla, que puso el 1-0 y obligó a la Albirroja a modificar temprano su plan de partido.
A partir de ese momento, Estados Unidos encontró en la banda izquierda su principal vía de ataque. Christian Pulisic fue determinante por ese sector, con desbordes constantes y centros que complicaron a la defensa paraguaya.
El segundo gol llegó al minuto 30. Pulisic volvió a ganar por izquierda, lanzó un centro al área y encontró a Folarin Balogun, quien empalmó el balón para marcar el 2-0. El delantero fue una de las grandes figuras del compromiso por su movilidad, potencia y capacidad para atacar los espacios.
Antes del descanso, el propio Balogun volvió a aparecer. Al minuto 45+4, se desmarcó entre los defensas Alderete y Gómez, recibió en el área y definió con potencia hacia la parte superior del arco para firmar el 3-0 y su doblete personal.
Con esa ventaja, Estados Unidos se fue al entretiempo con el control absoluto del partido. El equipo local mostró intensidad, presión alta y claridad ofensiva, mientras Paraguay tuvo dificultades para sostener la marca y salir con limpieza desde el fondo.
En el segundo tiempo, la Albirroja encontró el descuento. Al minuto 72, Mauricio marcó el primer gol paraguayo y puso el 3-1, en una acción que le dio algo de impulso al equipo dirigido por Gustavo Alfaro.
Sin embargo, la reacción paraguaya no alcanzó para cambiar el rumbo del partido. En el cierre, Gio Reyna sentenció la goleada al minuto 90+7, con el gol que selló el 4-1 definitivo para Estados Unidos.
El resultado deja al anfitrión con tres puntos importantes en el arranque del Grupo D, que también integran Australia y Turquía. Para Paraguay, el regreso a una Copa del Mundo después de 16 años comenzó con una derrota dura, aunque con la obligación de levantarse en las próximas jornadas.
La victoria estadounidense también tuvo un valor simbólico: fue su primer partido mundialista como anfitrión desde 1994 y lo resolvió con una actuación convincente, sostenida por el liderazgo de Pulisic, el doblete de Balogun y el cierre goleador de Reyna.



