EE. UU. argumenta que estas acciones son necesarias para neutralizar los beneficios económicos que Irán obtiene de la vía marítima.
l Gobierno de Estados Unidos inició este lunes 13 de abril un operativo de bloqueo total al tráfico marítimo en los puertos de Irán, desplegando para ello una fuerza naval superior a los 15 buques de guerra. La medida, anunciada previamente por la administración de Donald Trump, busca impedir la entrada y salida de embarcaciones de las terminales iraníes en respuesta a los recientes cobros de peajes en el Estrecho de Ormuz.
Según un informe publicado por The Wall Street Journal, que cita a altos funcionarios de la Armada y del Comando Central de Estados Unidos, la flota desplegada en Oriente Medio incluye un portaaviones, varios destructores de misiles guiados y un buque de asalto anfibio. Este contingente tecnológico permite a las fuerzas estadounidenses dirigir embarcaciones comerciales hacia zonas de retención.
Estados Unidos bloquea el estrecho de Ormuz
También le permite desplegar helicópteros para coordinar operaciones de abordaje en aguas internacionales, reforzando el control sobre las rutas comerciales estratégicas. La ejecución de este bloqueo responde a la promesa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de cerrar el paso por el Estrecho de Ormuz en colaboración con otras naciones aliadas.
La administración de EE. UU. argumenta que estas acciones son necesarias para neutralizar los beneficios económicos que Irán obtiene de la vía marítima. Sin embargo, la medida ha intensificado las tensiones diplomáticas y militares en la región del Golfo Pérsico, una de las zonas de mayor tránsito de hidrocarburos a nivel global.
Fuerzas Armadas de la República Islámica
«La seguridad de los puertos en el golfo Pérsico y el mar de Omán es para todos o para nadie», aseveró el vocero, añadiendo que ningún puerto regional estará a salvo si las terminales iraníes se ven amenazadas por la intervención extranjera.
El despliegue de la flota estadounidense y la firme respuesta de las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán mantienen en alerta a los mercados internacionales de energía y a la comunidad portuaria. Las autoridades navales de ambos países permanecen en vigilancia constante, mientras se espera que la comunidad internacional se pronuncie sobre la legalidad de las restricciones impuestas al tránsito en aguas internacionales.


