Visitar las áreas protegidas de Galápagos tendrá reglas más precisas y mayores controles. Una resolución de la Dirección del Parque Nacional actualizó las condiciones que deben cumplir turistas, residentes, operadores y guías dentro del Parque Nacional y la Reserva Marina.
Entre los cambios más importantes están la reserva obligatoria para determinados sitios, distancias mínimas frente a animales, restricciones para drones y fotografías profesionales y nuevas reglas para observar ballenas y delfines.
No todos podrán entrar sin guía
Como regla general, las visitas a las áreas protegidas deberán realizarse junto a un guía naturalista acreditado por el Parque Nacional Galápagos.
La excepción serán aquellos sitios que la propia autoridad haya definido expresamente como lugares donde no es obligatorio contar con acompañamiento. Las actividades turísticas, además, deberán desarrollarse mediante operadores, embarcaciones o servicios autorizados.
¿A qué distancia puede acercarse un turista a los animales?
Durante caminatas, snorkel, apnea o buceo, las personas deberán mantenerse por lo menos a dos metros de la fauna silvestre. En kayak, tabla a remo o recorridos en panga, la separación mínima aumenta a cuatro metros.
También queda prohibido tocar, alimentar, perseguir o manipular animales, incluso si están muertos. Si una especie bloquea un sendero, el visitante debe mantener la distancia y evitar la interacción.
¿Qué pasa con el avistamiento de ballenas?
Las embarcaciones deberán permanecer al menos a 100 metros de las ballenas y 50 metros de los delfines. Cuando existan crías dentro del grupo, esas distancias deberán duplicarse.
Además, la maniobra de aproximación debe comenzar desde 400 metros en el caso de las ballenas y 200 metros para los delfines. Una embarcación no podrá atravesarse frente a ellos, rodearlos ni meterse en medio del grupo.
Uso de drones
Tomar una fotografía personal seguirá siendo posible, pero sin flash ni equipos que puedan alterar el comportamiento de los animales.
Para fotografía o filmación profesional, drones, cámaras remotas, equipos aéreos o submarinos será necesaria una autorización previa del Parque Nacional Galápagos.
Otro de los cambios importantes es la implementación obligatoria de un Sistema de Reservas en lugares que necesitan mayor control por su demanda, capacidad o condiciones de conservación.
La reserva previa se aplicará inicialmente para visitas a los centros de crianza de tortugas gigantes Fausto Llerena–Ruta de la Tortuga, en Santa Cruz; Arnaldo Tupiza, en Isabela; y David Rodríguez, en San Cristóbal. También estarán incluidos Las Grietas, en Santa Cruz, y Volcán Chico y Minas de Azufre, en Isabela.


