Las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño continúan fortaleciéndose en el océano Pacífico. El Comité Nacional ERFEN informó que existe una probabilidad cercana al 80 % de que el evento continúe desarrollándose, aunque aclaró que esto no significa que sus efectos se reflejen de manera inmediata en el territorio ecuatoriano.
El organismo indicó que el fenómeno atraviesa una fase inicial de desarrollo, caracterizada por un incremento de la temperatura superficial del mar en áreas del Pacífico central y oriental. Los especialistas estiman que existe una alta probabilidad de que estas condiciones continúen fortaleciéndose durante los próximos meses.
¿Cuáles son los efectos para Ecuador?
Sin embargo, las autoridades enfatizaron que la presencia de una señal cálida en el océano no implica automáticamente la ocurrencia de lluvias intensas o impactos directos sobre Ecuador. Para que estos efectos se materialicen es necesario que exista una interacción sostenida entre las condiciones oceánicas y la atmósfera.
Los análisis actuales sugieren que, si la tendencia continúa, El Niño podría alcanzar una intensidad moderada o incluso fuerte hacia finales de 2026, especialmente entre diciembre y los primeros meses de 2027, periodo en el que tradicionalmente se observan sus mayores repercusiones.
Los expertos explicaron que la magnitud de las precipitaciones y otros posibles efectos climáticos dependerá del comportamiento de la atmósfera y de cómo responda al calentamiento del océano durante los próximos meses.
Mientras tanto, el Índice ENOS-FEN de Ecuador permanece en nivel de Observación, una categoría que indica vigilancia constante, pero sin la presencia de impactos relevantes asociados al fenómeno en el país.
El Comité ERFEN señaló que continuará realizando evaluaciones permanentes de las condiciones climáticas nacionales e internacionales para determinar la evolución del evento y emitir oportunamente nuevas alertas o recomendaciones a la población y a las instituciones responsables de la gestión de riesgos.



