Casi dos años después del asesinato de Fernando Villavicencio, la Fiscalía dio a conocer cómo, según su investigación, se habría estructurado la red que planificó el crimen.
El dictamen acusatorio sostiene que los siete procesados no actuaron de forma aislada, sino como parte de una organización con funciones definidas para financiar, coordinar, dirigir y ejecutar la logística que culminó con el atentado contra el entonces candidato presidencial.
La estructura que plantea la Fiscalía
De acuerdo con la teoría del caso, la organización se dividía en distintos niveles de responsabilidad:
- Quienes habrían planificado y financiado el asesinato.
- Quienes habrían servido de enlace entre los actores políticos y la estructura criminal.
- Quienes coordinaron la logística y el financiamiento operativo.
- Quienes dirigieron la ejecución del crimen.
- Quienes organizaron la contratación de sicarios y el movimiento del dinero.
La Fiscalía sostiene que cada procesado desempeñó una función específica dentro de esa estructura.
Los presuntos planificadores del crimen
Según el dictamen:
Xavier J. figura como el presunto instigador y agente decisor. La Fiscalía sostiene que habría impulsado la iniciativa criminal, financiado y planificado el asesinato, además de mantener vínculos con otros procesados.
José S., exministro del Interior, es señalado como presunto planificador. La acusación sostiene que habría entregado información sensible sobre Fernando Villavicencio a través de otro de los procesados para facilitar la ejecución del crimen.
Ronny A. aparece como el presunto articulador político-criminal. La Fiscalía afirma que habría coordinado reuniones y comunicaciones entre los involucrados y servido como nexo entre actores políticos y la organización criminal.
Los presuntos responsables de la coordinación
La investigación también identifica a:
Daniel S., señalado como presunto facilitador logístico y nexo criminal. Según la Fiscalía, habría conectado a los autores intelectuales con la estructura de Los Lobos, además de financiar y facilitar parte de la logística del atentado.
Wilmer Ch., alias ‘Pipo’, es identificado como presunto director operativo. El Ministerio Público sostiene que, como supuesto líder máximo de Los Lobos, habría dirigido la operación criminal a cambio de un pago cercano a un millón de dólares y utilizado información proporcionada por otros procesados para ejecutar el asesinato.
Los responsables de la logística final, según la acusación
La Fiscalía atribuye la fase final de la operación a:
Esteban A., señalado como presunto subdirector operativo y considerado el segundo al mando de Los Lobos. La acusación sostiene que habría recibido órdenes de alias «Pipo» y participado en reuniones de coordinación y logística.
Luis A., identificado como presunto operador logístico-financiero. Según el dictamen, habría servido de enlace entre disidencias de las FARC en Colombia, los sicarios y los operadores en Ecuador. Además, habría recibido y distribuido el dinero destinado a ejecutar el crimen y participado en reuniones de planificación en Cali.
Contexto
Fernando Villavicencio fue asesinado el 9 de agosto de 2023, al salir de un mitin político en el norte de Quito, once días antes de las elecciones presidenciales anticipadas. En julio de 2024, un tribunal condenó a cinco personas como autores materiales del atentado, mientras que otros implicados fallecieron durante enfrentamientos o mientras permanecían bajo custodia. La investigación continuó para establecer quiénes habrían ordenado, financiado y coordinado el magnicidio.
El nuevo dictamen acusatorio corresponde a esa segunda fase del proceso y expone la teoría de la Fiscalía sobre los presuntos autores mediatos.


