El estado del río Cuenca volvió al centro del debate ambiental tras un pronunciamiento de la Agencia de Regulación y Control del Agua (ARCA), que advirtió sobre altos niveles de contaminación y anunció acciones legales.
El medio de comunicación Ecuavisa señala que, de acuerdo con la entidad, los análisis realizados evidencian una presencia alarmante de coliformes fecales, con cifras que alcanzan hasta 16 millones NMP por cada 100 mililitros, muy por encima de los parámetros permitidos. Estos niveles, sostiene la ARCA, descartan que el río pueda ser considerado apto para actividades recreativas.
El señalamiento surge en medio de cuestionamientos a la empresa pública Etapa EP y al Municipio de Cuenca, a quienes se atribuyen descargas contaminantes hacia el afluente.
La agencia también refutó versiones que apuntan a que el río podría depurarse de forma natural. Según indicó, la normativa ambiental ecuatoriana no reconoce la autodepuración como un mecanismo válido para justificar vertidos que excedan los límites establecidos.
Acciones legales y exigencias
Frente a este escenario, la ARCA presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado de Ecuador para que se investiguen posibles delitos ambientales y se determinen responsabilidades.
Además, el organismo instó a las autoridades locales a cumplir con la normativa vigente y adoptar medidas que garanticen la protección del recurso hídrico.
Hasta el momento, ni Etapa EP ni el Municipio de Cuenca han emitido un pronunciamiento oficial respecto a los señalamientos.


