El presidente Daniel Noboa Azín busca mover la economía antes de las fiestas de diciembre y lanzó una invitación directa a los bancos: adelantar el pago del décimo tercer sueldo. Mientras el sector público ya tiene fecha —14 de noviembre—, el llamado al sistema financiero llega en un momento de ganancias históricas, con utilidades que reflejan el buen año de la banca ecuatoriana pese al contexto de paro y desaceleración.
Sin embargo, organizaciones privadas advierten que la decisión debe evaluarse “empresa por empresa”.
Utilidades de la banca con corte a septiembre
El mandatario apuntó en su cuenta en X que “la banca ha tenido su mejor año de la historia y, así como lo hará el Gobierno, invitamos a los bancos a que paguen el décimo tercer sueldo el 14 de noviembre”.
Según datos oficiales de la Superintendencia de Bancos del Ecuador, al cierre de septiembre de 2025 las principales entidades registraron los siguientes resultados:
| Entidad financiera | Utilidades (USD millones) | Variación interanual |
|---|---|---|
| Banco Pichincha | 160,53 millones | +52,5% |
| Banco del Pacífico | 145,32 millones | +14,8 % |
| Banco Guayaquil | 100,58 millones | +32,0 % |
| Produbanco | 59,94 millones | +98,9% |
| Banco Bolivariano | 50,16 millones | +7,1 % |
| Banco Internacional | 47,65 millones | +16,12 % |
| Diners Club Ecuador | 32,42 millones | +43,14 % |
¿Quiénes recibirán el pago y bajo qué condiciones?
El Ejecutivo anunció que los funcionarios del sector público cobrarán la bonificación el próximo 14 de noviembre, adelantándose al plazo legal, que es hasta el 24 de diciembre.
Desde el anuncio del 5 de octubre, también se extendió la invitación al sector privado para que adopte la medida voluntariamente.
Desde los gremios empresariales se reconoce la “buena intención” del Gobierno, pero advierten que cada empresa evaluará su situación financiera antes de comprometerse.
Un estímulo en medio de la tensión económica
El llamado a adelantar el pago llega en un contexto de protesta social: el paro indígena cumple un mes y varias actividades productivas se encuentran ralentizadas.
La medida busca que los hogares tengan mayor liquidez antes de eventos de consumo como el Black Friday y así reactivar la demanda interna.
Pero habrá que ver si el aumento del consumo se traduce en crecimiento productivo o solo en mayor circulación de dinero sin dinamismo real, señalan analistas económicos.
Perspectivas y retos del pago anticipado del décimo

Expertos señalan que para las empresas privadas, el reto será verificar si pueden asumir el adelanto sin comprometer su liquidez, especialmente si enfrentan efectos del paro o recesión en sus cadenas de valor. Al Estado, la medida le exige una planificación presupuestaria clara para cumplir sin generar desequilibrios fiscales.
Si bien la invitación es pública, no existe una obligación legal para el sector privado, por lo que la adherencia variará según capacidad.
Un factor clave será observar cómo se distribuye el recurso: si llega de verdad a trabajadores con necesidades inmediatas o se queda concentrado en sectores con mayor poder adquisitivo.
El Gobierno apostó a que un flujo extra de dinero en noviembre pueda funcionar como catalizador de la recuperación. Pero para que esa apuesta tenga sentido, hace falta que tanto los bancos como los empleadores conviertan el impulso en acción concreta.


