Científicos estadounidenses dieron a conocer este lunes que el deshielo en el océano Ártico llegó a su segundo nivel más bajo en la historia.
En este año, la extensión del hielo en el océano llegó a un mínimo de 3,7 millones de kilómetros cuadrados antes que comience nuevamente su proceso de enfriamiento. En septiembre el hielo marino de este océano alcanza su punto más bajo y en marzo la más grande.
El director del centro de datos Mark Serreze dijo que una ola de calor siberiana la primavera pasada y un fenómeno climático natural del Ártico eran factores a considerar, así como el calentamiento por la quema de carbón, petróleo y gas natural. Las temperaturas durante la mayor parte del año fueron de 8 a 10 grados Celsius (14 a 18° Fahrenheit) por encima de lo normal en el Ártico siberiano.
«Definitivamente estamos viendo el cambio climático en acción porque los veranos cálidos se vuelven más cálidos y los inviernos fríos no son tan fríos como antes», señaló.
Los estudios muestran que el calentamiento del Ártico y el derretimiento del hielo marino cambian el clima más al sur, alterando la corriente de chorro polar y otras olas que mueven los sistemas meteorológicos. Se ha relacionado con el aumento de las tormentas invernales en el este de Estados Unidos, dijo la climatóloga Jennifer Francis, del Centro de Investigación Climática Woodwell, en Woods Hole, Massachusetts.
«Lo que sucede en el Ártico, como decimos, no se queda en el Ártico», escribió el climatólogo de la Universidad Estatal de Pensilvania Michael Mann en un correo electrónico.


