Luis Pachala dijo que en los diálogos se plantean esquemas, metodología, no imposiciones. En el diálogo se esperan argumentos y no enunciados.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE) y Amnistía Internacional (AI), se perfilan como mediadores en el impasse entre el Gobierno y la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), que desde el 13 de junio de 2022 mantiene una movilización indefinida.
La intervención de la Iglesia y organismos internacionales se plantea en momentos en que desde las esferas del Ejecutivo insisten en abrir canales de diálogo, algo que la dirigencia indígena tampoco descarta.
Monseñor Luis Cabrera, arzobispo de Guayaquil, exhortó a los involucrados a sentarse en una mesa de negociaciones, para intercambiar puntos de vista en beneficio de la población más vulnerable que vive momentos difíciles por la crisis económica.
Se mostró dispuesto a que la Iglesia participe como mediadora, como ocurrió en 2019, a pesar de que todavía no existe un pedido oficial de las partes en conflicto. La Conferencia está a la expectativa de la solicitud que podría efectuar el Gobierno y el sector indígena. “La mediación es urgente y necesaria porque si la partes no se ponen a dialogar las consecuencias que estamos viendo se van a agravar más”, alertó.
La Conferencia cuenta con personal especializado en temas de mediación y, en caso de que se concrete el pedido formal, está listo para actuar. Cabrera mencionó que en el programa de pacificación en los centros de rehabilitación social, la Iglesia también está presente con personas con experiencia en arbitraje.


