El mar frente a Ecuador registra un aumento de temperatura, lo que potencia lluvias y tormentas, sin equivaler al fenómeno global de El Niño.
El mar ecuatoriano frente a la costa registra un aumento de un grado en su temperatura, según el Inocar, afectando lluvias locales y generando alerta entre especialistas, desde febrero de 2026. La condición, llamada «niño costero» en Perú, es un calentamiento localizado que potencia la evaporación y la formación de nubes, con impactos en sectores bajos y periféricos.
Calentamiento localizado frente a las costas
Según el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar), lo normal es que la temperatura del mar borde los 26 grados, mientras que actualmente alcanza 27 grados. El director del Inocar aclaró: «No es igual que un niño oceánico, como se conoce a un evento del Niño con todas sus características, sino este niño costero se refiere a un calentamiento local, es decir no tiene la misma energía que un evento oceánico, sin embargo, tiene sí un aporte de un calentamiento que afecta principalmente de forma local».
El fenómeno no tiene la magnitud global de un evento del Niño tradicional, pero genera efectos relevantes sobre el clima ecuatorial y la dinámica de lluvias intensas.
Especialistas de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol) explican que el aumento de temperatura provoca mayor evaporación, incrementando la formación de nubes y la posibilidad de tormentas eléctricas. Jonathan Cedeño, coordinador de la carrera de Oceanografía, detalló: «Los eventos del niño costero son un poco más al costado de las costas de Ecuador y Perú y se ve más bien como una estación lluviosa un poco más fuerte, puede tener un impacto en término de inundaciones».
Impacto esperado en el país
Los expertos coinciden en que las fuertes lluvias afectarán principalmente a zonas bajas, áreas cercanas a esteros, sectores con drenaje limitado y periferias urbanas de ciudades costeras. Se recomienda a las autoridades locales mantener monitoreo constante y planes de mitigación de inundaciones.
El Inocar mantiene vigilancia diaria de la temperatura del mar, proporcionando información precisa a entidades climáticas y medios de comunicación. La vigilancia temprana permite anticipar riesgos y reducir posibles daños en infraestructura, agricultura y movilidad urbana.
Contexto climático regional
Aunque en Perú se utiliza el término «niño costero», en Ecuador el fenómeno se considera un calentamiento local con efectos de corto alcance. Las estaciones lluviosas pueden ser más intensas, pero no implican cambios globales en el clima del Pacífico.
Los especialistas enfatizan que el monitoreo de los eventos climáticos es esencial para la preparación de la población y la planificación urbana. El seguimiento de las condiciones marítimas y atmosféricas permite emitir alertas oportunas y minimizar riesgos en la temporada de lluvias.


