La selección de Países Bajos reconoció el nivel mostrado por Ecuador tras el empate 1-1 registrado en Eindhoven, en un partido en el que la Tri volvió a dejar una imagen competitiva, intensa y sólida, incluso después de recibir uno de los pocos goles que ha encajado en su reciente camino hacia el Mundial.
Al término del encuentro, el director técnico neerlandés, Ronald Koeman, sorprendió al destacar públicamente el rendimiento del combinado ecuatoriano y admitir que su equipo enfrentó a un rival de alto nivel. “Nada me ha sorprendido porque sabíamos que era un gran equipo. Terminaron segundos en su torneo para llegar al Mundial y solo encajaron cinco goles en 18 partidos”, señaló el entrenador en rueda de prensa.
Koeman insistió en que el desempeño de Ecuador no fue una sorpresa para su cuerpo técnico y remarcó que el trámite del compromiso cambió de forma importante tras la expulsión sufrida por su selección. “No es ninguna sorpresa que hayamos jugado contra un gran equipo. El partido cambió mucho con nuestra tarjeta roja, pero creo que un gran mérito para mis jugadores y mi equipo es que defendimos muy bien en la segunda parte. Ecuador tuvo mucha posesión del balón, pero no crearon muchas oportunidades”, sostuvo.
El análisis del seleccionador neerlandés coincidió con lo que se vio en cancha. Aunque Ecuador jugó con un hombre más desde el minuto 11, tras la expulsión en el equipo rival, no logró traducir su dominio territorial y la posesión del balón en acciones claras de gol. Más allá del tanto del empate en el primer tiempo, la Tri tuvo dificultades para romper el bloque defensivo neerlandés.
El partido dejó sensaciones mixtas para el cuadro ecuatoriano. Por un lado, volvió a mostrar orden, presión alta e intensidad ante una selección europea de jerarquía; por otro, quedó la impresión de que pudo haber sacado mayor provecho de la superioridad numérica durante buena parte del encuentro.


