El cuencano José Ricardo Serrano Salgado, quien en menos de dos meses cumplirá 56 años de edad, ingresó a territorio ecuatoriano después de las 22:00 del último viernes, 28 de agosto. A las 23:10 el avión que lo transportaba deportado desde Estados Unidos aterrizó en el aeropuerto internacional José Joaquín de Olmedo, en Guayaquil, justo en la zona del Aeropolicial.
Ahí agentes policiales de Ecuador recibieron a un hombre de baja estatura con vestimenta de color blanco y con esposas en pies y manos, le ayudaron a acomodarse un casco y un chaleco antibalas de color negro e inmediatamente lo trasladaron a una zona en la que le leyeron sus derechos y la orden de prisión preventiva que mantenía vigente desde octubre de 2025 como uno de los sospechosos como autores intelectuales del crimen del candidato presidencial Fernando Villavicencio.
Horas antes a la llegada de Serrano, 21:32, la fiscal del caso Magnicidio FV, Ana Hidalgo, solicitaba al juez penal de Pichincha Geovanny Freire que emitiera la respectiva boleta de encarcelamiento contra el exministro correísta.
La fiscal señalaba en su escrito que por medio de fuentes abiertas (públicas) conocía que José Serrano se encontraba siendo trasladado de Estados Unidos a Ecuador.
Serrano fue ministro del Interior y de Justicia durante la década del gobierno de Rafael Correa y pasó a ocupar el cargo de legislador y fue el presidente de la Asamblea Nacional en el periodo presidencial de Lenín Moreno, pero ninguna de los cuestionamientos o denuncias rescibidas en esos casi catorce años como funcionario lo llevaba a ser recluido en la Cárcel del Encuentro, en la provincia de Santa Elena.
Lo llevaba a ser recluido una medida cautelar ordenada por supuestamente haber intervenido en la operación criminal que el 9 de agosto de 2023 acabó con la vida de quien era el presidenciable de la Alianza Gente Buena-Construye.
“El ministro más oscuro de Rafael Correa”, Amanda Villavicencio
Que José Serrano “era el asesino”, “el brazo armado de Rafael Correa”, que fue quien dio el ‘soporte policiaco’ para determinar en qué momento se podía atentar contra la vida de Fernando Villavicencio fueron los detalles que Daniel Salcedo, uno de los siete procesados en el caso Magnicidio FV, dio a conocer a la Fiscalía en su testimonio anticipado el 27 de junio de 2025.
Ese testimonio fue uno de los catorce elementos de convicción expuestos, el 3 de septiembre de 2025, por la fiscal Ana Hidalgo para formular cargos, como autores intelectuales del crimen al estilo sicariato, contra el exministro Serrano; los llamados a juicio en el caso Metástasis Xavier Jordán y el exasambleísta de la Revolución Ciudadana (RC) Ronny Aleaga; y el condenado por actos de corrupción en el sistema judicial y de salud Daniel Salcedo.
En febrero de 2026 a estos cuatro sospechosos se les sumaron como procesados tres líderes del grupo de delincuencia organizada (GDO) Los Lobos: Wilmer Chavarría, alias Pipo; Esteban Aguilar, alias Lobo Menor; y Luis Arboleda, alias Gordo Luis.
Amanda Villavicencio, hija del político asesinado en 2023, tiene claro que la razón por la que Serrano está llegando directo a la Cárcel del Encuentro es porque ella y su hermana Tamia han dado una gran batalla judicial por que se emita la orden de prisión preventiva. Aspira a que el juez llame a juicio a los siete procesados para ahí empezar a medir las pruebas que existen y definir si José Serrano es verdaderamente parte de esta estructura, aunque para ellas ya hay una verdad, la cual es su certeza, pero que no reemplaza a la sentencia.
“José Serrano es una persona que nos hemos dado cuenta cuánto daño le ha hecho a este país. Él era el ministro más oscuro de Rafael Correa. ¿Y cuántos casos terribles han empezado a levantar su voz después de esta detención? También hay otros casos previos que ya los conocíamos y hemos llevado como periodistas, por ejemplo, el asesinato del general Jorge Gabela, la desaparición de David Romo, todo el tema de la alteración de las estadísticas durante el correísmo. Estos son casos que no se pueden quedar en el olvido”, señaló Amanda Villavicencio en una entrevista para Ecuavisa.
Fernando Balda y el secuestro en el que habría participado José Serrano
Una vez que el presidente Daniel Noboa hizo público que José Serrano estaba siendo trasladado a Ecuador, el activista político Fernando Balda fue uno de los primeros en felicitar a las autoridades por traer no solo a quien estaría involucrado en el secuestro que vivió en Colombia en el 2012, sino también, afirmó, al personaje que estuvo “detrás de montajes contra gente inocente que mandó a la cárcel”, de quien “montó triples asesinatos, femicidios y todo tipo de delitos”.
Por el secuestro de Fernando Balda en Colombia, en noviembre de 2018, fueron llamados a juicio el expresidente Rafael Correa, el exsecretario nacional de Inteligencia (Senain) Pablo Romero y los agentes de inteligencia Raúl Chicaiza y Jéssica Falcón.
Los dos últimos, por su cooperación con la justicia, fueron condenados a penas reducidas de un año y nueve meses de cárcel; en 2024, Pablo Romero, luego de ser extraditado desde España, fue condenado a nueve años de prisión, mientras que hasta este momento Rafael Correa tiene un llamado a juicio en suspenso.
En ese contexto, en julio de 2019, Fernando Balda y su defensa denunciaron a José Serrano en la Fiscalía por la vinculación que pudo haber tenido el exministro correísta antes, durante y después del secuestro realizado en Colombia.
Balda sostuvo que grabaciones que han sido ya judicializadas en el caso por secuestro demostrarían “hasta la saciedad que José Serrano mintió y que sí tuvo relación con el secuestro”. En 2018 se hicieron públicos audios en los que hablarían Serrano y el agente de inteligencia Raúl Chicaiza, uno de los dos agentes que fueron sentenciados como culpables del secuestro de Balda.
“José Serrano organizó mi secuestro, pero, en mi caso, se libró con impunidad. Por eso, a mí me da tanta alegría que aunque no sea que vaya a pagar cárcel por mi secuestro, vaya a pagar por el resto de delitos, infamias y maldades que hizo a tanta gente que perjudicó y que hizo sufrir. Yo sé que hay muchas familias que hoy se alegran tanto como yo de saber que va a la Cárcel del Encuentro. Esto nos hace hasta renovar la fe”, refirió Balda en un video colgado en su cuenta de X.
El exministro del correísmo José Serrano salió del país el 19 de mayo de 2021 hacia Orlando, en Estados Unidos. Ingresó con visa de turista y desde entonces vivía en una casa en Miami, lugar en el que en agosto de 2025 fue detenido por el Servicio de Inmigración de Estados Unidos, conocido como ICE, por sus siglas en inglés. Una infracción migratoria por permanecer en el país por más tiempo del permitido, razón por la que fue detenido por poco más de un año junto con otros migrantes en el Centro Krome de Florida y hace dos meses lo pasaron a otro centro migratorio en Mississippi.
Luego de la deportación de Serrano a Ecuador, Juan Pablo Segura, subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, en su cuenta de la red social X señaló que bajo la administración de Estados Unidos y del secretario de Estado, Marco Rubio, “los Estados Unidos nunca más serán un refugio para criminales y delincuentes extranjeros”.
De Serrano explicó que “Homeland Security deportó a José Serrano, quien era buscado por Interpol y enfrentaba cargos en Ecuador por corrupción y vínculos con carteles”, apuntó Segura.
Denuncia de intento de asesinato
Otra denuncia que recibió Serrano fue la planteada en 2019 por el asambleísta alterno del extinto partido Fuerza Ecuador (FE) Luigi García porque supuestamente el exministro de Rafael Correa tenía un “plan estructurado para asesinarlo”.
García explicó que el expresidente de la Asamblea planificaba atentar contra su vida conjuntamente con el narcotraficante ecuatoriano Washington Prado Álava, alias Gerald o también conocido como el “Pablo Escobar ecuatoriano”.
Aparentemente las amenazas de muerte llegaron contra García por haber hecho conocer a otras personas de la reunión y conversación que mantuvo en mayo del 2017 con Serrano y alias Gerald, en un hotel de Quito.
Según el denunciante, Serrano le habría solicitado a García que su estudio jurídico represente a Prado Álava; a su esposa, Julia Mero; a la candidata a asambleísta por Manabí, por FE, Olga Machuca, y a otras personas que estaban detenidas en Ecuador.
“El 9 de agosto de 2019, mientras me encontraba en la ciudad de Manta, fui informado por personas vinculadas al crimen organizado, quienes me conocen por mi ejercicio profesional, que Washington Prado Álava estaba ofertando que me asesinen, ya que era la condición que le había impuesto José Serrano para poderlo ayudar a recuperar su libertad en Estados Unidos”, señaló García en su denuncia escrita.
La persecución y las denuncias que quedan por investigar
Felipe Rodríguez, abogado de Fernando Balda en el caso por secuestro, en un escrito de opinión publicado en el portal Primicias, define a Serrano como alguien que va más allá de ser el capo de la información y del espionaje. Dice que es la representación “sanguinolenta de la era más oscura del país, quien intentó convertir a la Policía y a la Senain en una Gestapo criolla”.
Desde su perspectiva, la llegada del exministro del correísmo reactivará decenas de investigaciones contra la Administración pública y otros crímenes contra la vida. A modo de pregunta, el abogado en el escrito señala si Serrano responderá en el caso de diezmos denunciado por Oswaldo Rivadeneira, exasesor de su despacho en el Ministerio del Interior; si responderá por las centenas de denuncias que tiene por intimidación; por los atentados contra la vida de los que le acusan; si responderá por plantar pruebas a sus enemigos (Diego Vallejo y Galo Lara); o si responderá por haber manejado el sistema de justicia a su antojo “como carnicero contra tantos inocentes que encarceló sin piedad”.
Rodríguez incluso se preguntó si en la Fiscalía se moverá la denuncia que colocó en contra de José Serrano por hackear su celular. Recordó una serie de eventos que vivieron él, su padre Jorge Rodríguez Torres, integrante de la Comisión Nacional Anticorrupción (CNA), y su familia como parte de una persecución que incluía amedrentamientos y seguimientos de agentes vestidos de civil que no escondían sus planes para acallar denuncias.
A raíz de la sentencia que recibió en Estados Unidos el excontralor Carlos Pólit por haber lavado dinero proveniente de sobornos, la Fiscalía ecuatoriana inició una investigación previa en su contra, así como de José Serrano, del en 2024 alcalde del cantón Milagro y exsuperintendente de Bancos Pedro Solines, y del empresario de seguros Diego Sánchez.
La investigación partió de la notitia criminis que presentó el 15 de mayo de 2024 Jorge Pinto, exasambleísta de CREO y dirigente del movimiento Construye, con base en el testimonio que Diego Sánchez dio dentro del juicio de Carlos Pólit en Estados Unidos, donde afirmó que Solines y Serrano, al igual que el excontralor, recibieron sobornos.
Dentro de ese proceso, el 16 de julio de 2024 Pinto acudió a la Fiscalía para rendir su versión. Ahí informó que fue notificado con el inicio de la investigación previa, al igual que Pólit, Sánchez, Serrano y Solines.
Las menciones en casos de corrupción en los que aún restan indagaciones
José Serrano ha sido mencionado también por tener relación con el caso Isspol, la irregular inversión de dineros del Seguro Social de la Policía Nacional y su opaca relación con el empresario procesado en esta causa y prófugo Jorge Cherres, a quien lo apodan Mago.
Además, el exministro ha sido mencionado como parte de la estructura que dio vía libre para la compra de patrulleros con un supuesto sobreprecio; con la adquisición irregular de 150 caballos para la Policía; y con el caso Pases Policiales en el que se investigó y proceso la entrega de grandes cantidades de dinero a cambio de conseguir el pase de un uniformado de la Policía a un lugar o unidad específica, entre otros casos.
La hija de José Serrano ha rechazado la deportación y ha dicho que el procesamiento penal contra su padre es parte de una persecución política por las denuncias de corrupción que ha hecho. Asegura que lo que buscan ciertos grupos es acabar con su vida y silenciarlo definitivamente.
Desde la madrugada del 29 de agosto pasado, el exministro Serrano se encuentra en una celda de la cárcel de máxima seguridad conocida como Cárcel del Encuentro. En su horizonte más cercano aparece la decisión que tomará el juez Freire en el caso Magnicidio FV sobre si lo llama a él y al resto de los procesados por asesinato a juicio o se emite un sobreseimiento. En paralelo, la justicia podría avanzar en cualquier otro caso penal en el que se requiera la versión del hoy privado de la libertad.








