Según el decreto ejecutivo 462, emitido por el presidente de la República, Guillermo Lasso, la reducción de 10 centavos en el galón de gasolina extra y diésel entrará en vigor, o se hará efectiva, desde las 00:00 del 28 de junio de 2022. Desde ese momento, la extra pasará a costar $2,45 (antes $2,55) y el diésel estará en $1,8 (antes $1,90).
Esos nuevos precios se mantendrán fijos o congelados. Todas las estaciones de servicios deberán cobrar esos valores, independientemente de si tienen que gastar más en transporte porque están más alejadas de las terminales de despacho, o cualquier otro aspecto adicional.
En otros países de la región, no solo que esos combustibles están liberalizados, sino que el precio varía según la región o ciudad en donde se compre.
En promedio, la gasolina extra en América latina actualmente no cuesta menos de $4,50 por galón; mientras, en el caso del diésel, el precio promedio está cada vez más cerca de los $4. Así, incluso antes de la última reducción decretada, los combustibles en Ecuador ya eran hasta dos veces más baratos que en los países vecinos.


