*La salud mental se ha convertido en una preocupación urgente en Ecuador y en toda América Latina*, donde la incidencia de ansiedad y depresión ha aumentado de forma sostenida durante las últimas dos décadas. Mientras que la región pasó de niveles similares a los de la OCDE a cifras cada vez más elevadas, como el incremento de la ansiedad del 5,5% al 7,3% y de la depresión del 3,5% al 4,4%, en Ecuador esta tendencia se refleja con fuerza: solo en 2024 el Ministerio de Salud Pública registró 226.871 consultas por ansiedad y 128.880 por depresión.


