De acuerdo con el desglose territorial del BCE, los montos despachados desde territorio norteamericano se concentraron en las provincias de Pichincha, Guayas, Azuay, Cañar y Chimborazo. Igualmente, este flujo de capitales contribuye a dinamizar el consumo local en los sectores con mayor tradición migratoria.
Por otra parte, España e Italia ocupan los siguientes lugares en el listado de países con mayores envíos de divisas desde el exterior. En conjunto, las tres naciones agrupan casi el 94% de la liquidez total reportada en las estadísticas del organismo oficial durante el periodo analizado.
Distribución geográfica de las remesas y participación del sistema financiero
Por un lado, los recursos procedentes del país ibérico tuvieron como destino preponderante las provincias de Pichincha, Guayas, El Oro, Tungurahua y Loja. Por otro lado, las remesas remitidas desde suelo italiano se distribuyeron mayoritariamente entre los habitantes de Guayas, Pichincha, El Oro, Manabí y Los Ríos.
Asimismo, la información estadística difundida por la entidad bancaria central detalla que el 63% de los giros se procesó mediante bancos privados. Del mismo modo, de ese universo gestionado por la banca tradicional, cerca del 78% ingresó directamente a cuentas de ahorro o de depósito corriente.
Estas cifras «evidencian un mayor uso de los servicios financieros para la recepción de estos recursos y refleja avances en los procesos de inclusión financiera», indicó la institución. Por lo tanto, el uso de canales formales garantiza un mecanismo directo y seguro para la disposición de estas divisas.
Comportamiento histórico de las remesas y su impacto económico
A lo largo del año 2025, el territorio nacional acumuló por este rubro un total de USD 7.729,5 millones. Ciertamente, el informe anual de la institución calificó este volumen como «un récord histórico desde que el Banco Central realiza la investigación y compilación» de estas métricas a partir de 1993.
Adicionalmente, el dinero generado por los emigrantes ecuatorianos radicados en el exterior representó el 5,9% del Producto Interno Bruto (PIB). En consecuencia, la captación de este dinero se consolidó como la segunda fuente de divisas de la nación, ubicándose únicamente por detrás de las ventas externas de camarón.
Finalmente, el flujo anual de las remesas contabilizadas en 2025 experimentó un crecimiento superior al 18% en comparación con el desempeño de 2024, cuando ingresaron al país USD 6.539,8 millones. Paralelamente, este dinamismo se tradujo en la ejecución de 22,3 millones de giros, con un promedio de USD 345,2 por cada operación efectuada.


