Santiago de Chile, 18 jun (EFE).- El presidente de Chile, Gabriel Boric, llegó al poder hace 100 días entre altas expectativas,aupado por una ciudadanía ansiosa de cambios, pero su «luna de miel» ha sido la más corta desde el retorno a la democracia.
Sus primeros 100 días parecen una montaña rusa, con un comienzo prometedorensombrecido por una crisis inflacionaria y de seguridad y tropiezos de algunos de sus ministros, seguidos de un repunte tras su primer Discurso a la Nación, una gira internacional exitosa y la aprobación de una histórica subida del salario mínimo.
El propio mandatario, que con 36 años es el más joven de la historia chilena, reconoció en abril que había tenido «turbulencias» en su despegue.
Tras más de dos meses con lasencuestas a la baja y con una aprobación inferior al 30%, la tendencia dio un vuelco y su aprobación empezó a subir en los últimos días hasta alcanzar el 44%, según el sondeo Cadem


